El Centro del Olivar de Sierra de Adamuz ha sido escenario de una nueva jornada dedicada a la cultura del aceite dentro de la programación de la Botijuela 2026. En este marco se ha celebrado una cata de aceites de oliva virgen extra que ha permitido a los asistentes conocer mejor las características, propiedades y singularidades de los aceites producidos en la comarca.
Durante esta actividad, Beconet TV ha realizado una entrevista con Antonio Terán, director técnico de la Denominación de Origen Protegida Montoro-Adamuz, uno de los grandes conocedores del sector oleícola en la zona. Terán es especialista en calidad del aceite de oliva y en las propiedades saludables de los aceites de sierra, además de estar estrechamente vinculado a las cooperativas de la comarca y al trabajo de certificación y control de calidad de los aceites producidos en este territorio.
En esta conversación, el experto aborda la importancia de la formación en cata, las particularidades de los aceites de la Denominación de Origen Montoro-Adamuz, la evolución de la calidad en el sector y la situación de la última campaña oleícola.
La importancia de enseñar a catar el aceite
Antonio Terán subraya que este tipo de jornadas cumplen un papel fundamental para acercar el aceite de oliva virgen extra al consumidor y fomentar una mayor cultura del aceite.
Según explica, Andalucía y España son los principales productores del mundo, pero históricamente no siempre se ha trabajado lo suficiente en la promoción y divulgación del producto. Por ello, desde la Denominación de Origen se ha apostado por organizar catas, actividades formativas y programas educativos que permitan a agricultores, trabajadores de cooperativas y consumidores conocer mejor el producto.
“El aceite de oliva virgen extra es un alimento extraordinario, pero muchas veces el consumidor no conoce realmente sus diferencias con otros aceites”, explica Terán. Por ello, considera esencial enseñar a identificar sus aromas, su frutado y sus atributos positivos, así como comprender que se trata de un auténtico zumo de fruta obtenido directamente de la aceituna.
Dentro de esta estrategia de promoción, la Denominación de Origen está desarrollando iniciativas como el programa Aceite y Escuela, que ha llevado desayunos molineros y actividades educativas a miles de escolares para que los más pequeños conozcan las propiedades y beneficios de este alimento.
Un aceite único por su origen
Uno de los aspectos más destacados de la entrevista es la explicación de por qué los aceites de la Denominación de Origen Montoro-Adamuz tienen unas características tan especiales. Antonio Terán señala que la singularidad de estos aceites se debe principalmente a tres factores: el clima, el tipo de olivar y las variedades autóctonas.
Se trata de un olivar de sierra, tradicional y de secano, cultivado en terrenos con poca profundidad de suelo, lo que provoca un menor rendimiento pero una mayor concentración de calidad en el fruto. A ello se suman variedades como el Nevadillo Negro, característica de la zona, o la Picual, que en este entorno produce aceites con perfiles muy particulares.
Estas condiciones hacen que los aceites de la comarca presenten un alto contenido en polifenoles, compuestos antioxidantes naturales responsables de buena parte de sus propiedades saludables y de su equilibrio entre amargor, picor y aroma.
Este reconocimiento no es casual. Según explica el director técnico, fue precisamente la elevada presencia de estos compuestos lo que permitió que las instituciones europeas reconocieran oficialmente la singularidad y calidad de los aceites de esta denominación de origen.
Balance de la campaña oleícola
Antonio Terán señala que la producción ha sido inferior a la del año anterior. Como ejemplo, explica que en algunas cooperativas de la zona se ha pasado de unos 40 millones de kilos de aceituna a alrededor de 30 millones, lo que supone una reducción aproximada de entre el 20 y el 30 por ciento. No obstante, destaca que la calidad del aceite obtenido ha sido muy buena.
Entre los factores que han influido en esta campaña se encuentran las lluvias y la dificultad creciente para encontrar mano de obra para la recolección. El olivar de sierra, al ser tradicional, requiere una gran cantidad de trabajo manual, lo que complica la recogida en determinadas condiciones.
Las lluvias prolongadas también provocaron retrasos en la recolección y, en algunos casos, la caída de parte de la aceituna al suelo, lo que puede afectar a la calidad del aceite si no se recoge a tiempo. Aun así, Terán considera que el agua ha sido en general beneficiosa para el olivar.
La calidad, cada vez más valorada
Antonio Terán recuerda que hace décadas apenas existía diferencia entre los aceites de mayor y menor calidad, pero que esta situación está cambiando. En la actualidad cada vez se paga más la calidad, y el mercado empieza a reconocer el valor del aceite de oliva virgen extra frente a otras grasas vegetales.
Sin embargo, insiste en que aún queda mucho camino por recorrer en materia de divulgación y educación del consumidor. “Si el consumidor no conoce bien las diferencias entre un aceite de oliva y un virgen extra, difícilmente estará dispuesto a pagar más por él”, señala. Por ello, considera fundamental seguir impulsando actividades de promoción, formación y oleoturismo que permitan difundir la cultura del aceite.
Un producto clave para la economía de la comarca
En municipios como Adamuz, Montoro y el conjunto de la comarca del Alto Guadalquivir, el aceite de oliva no solo es un alimento emblemático, sino también un pilar económico, social y cultural.
La celebración de jornadas como esta cata de aceite dentro de la Botijuela no solo sirve para disfrutar del producto, sino también para reforzar la identidad de una tierra profundamente vinculada al olivar y a la producción de uno de los alimentos más valorados de la dieta mediterránea.
La entrevista completa se podrá ver en Beconet TV.