Pedro Galán: «Una fotografía puede no significar nada para unos, pero para otros es un recuerdo irrepetible»

Entrevista a Pedro Galán Herraiz, creador de la página de Facebook "Pedro Abad Recuerdos"

Álvaro Horcas - Servicios informativos
07 de junio de 2026 a las 18:16h
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Pedro Galán, creador de la página "Pedro Abad Recuerdos".
Pedro Galán, creador de la página "Pedro Abad Recuerdos".

En apenas unos meses, la página de Facebook Pedro Abad Recuerdos se ha convertido en un auténtico punto de encuentro para vecinos, antiguos residentes y personas vinculadas al municipio que desean recuperar imágenes y momentos del pasado.

Detrás de esta iniciativa se encuentra Pedro Galán Herraiz, un aficionado a la historia local que ha conseguido reunir cientos de fotografías antiguas y contemporáneas, restaurarlas en muchos casos mediante inteligencia artificial y compartirlas con una comunidad cada vez más numerosa.

Hablamos con él para conocer cómo nació este proyecto y qué historias se esconden detrás de muchas de esas imágenes.

¿Cuándo comenzó esta aventura de "Pedro Abad Recuerdos"?

La verdad es que llevamos muy poco tiempo. Apenas dos meses y medio, casi tres.

Yo la encontré casi por casualidad y me sorprendió mucho la calidad de las fotografías y el interés que despiertan. Además, muchas aparecen restauradas y mejoradas. Supongo que utilizas inteligencia artificial para ello.

Sí, utilizo inteligencia artificial, aunque no siempre da buenos resultados. Hay fotografías que mejora muchísimo y otras que las transforma demasiado. En algunos casos modifica elementos que no existían o altera detalles importantes, especialmente cuando aparecen personas muy conocidas del pueblo.

Por eso soy bastante cuidadoso. Normalmente restauro la fotografía, la comparo con la original y, si considero que la mejora merece la pena, publico la versión restaurada. Si no, prefiero dejar la fotografía original.

Porque a veces la inteligencia artificial sorprende para bien y otras veces inventa cosas que nunca estuvieron ahí.

Exactamente. Hace poco restauré una fotografía en la que aparecían varios niños muy borrosos. Al aplicar el color y mejorar la imagen, la inteligencia artificial me colocó un perro entre ellos que nunca había existido. Por eso siempre hay que revisar el resultado.

Pero también ocurren cosas muy bonitas. A través de estas fotografías estoy descubriendo historias y anécdotas increíbles que muchas veces desconocíamos. Hay ocasiones en las que se te ponen los pelos de punta escuchando lo que hay detrás de una imagen.

Pedro Abad Recuerdos. FOTO: Archivo
Pedro Abad Recuerdos. FOTO: Archivo -

¿Algún ejemplo que te haya marcado especialmente?

Precisamente ayer me enviaron una fotografía muy especial. En ella aparecían dos hermanos. Uno de ellos se había quedado huérfano de padre con apenas dos años.

Al restaurar la imagen descubrimos un detalle que mucha gente desconocía: antiguamente, cuando un niño estaba de luto por la pérdida de un familiar cercano, se le colocaba un brazalete negro en el brazo. Los dos niños aparecían muy serios, con sus brazaletes de luto. Restauramos la fotografía y quedó preciosa. Cuando el propietario de la imagen vio el resultado se emocionó muchísimo.

Y además la respuesta de la gente está siendo extraordinaria.

Sí, y hay algo que siempre quiero dejar muy claro. Esta página no tiene ningún objetivo económico ni lucrativo. No busco ganar dinero ni obtener ningún beneficio.

Lo hago por los recuerdos, tanto por los recuerdos de quienes comparten las fotografías como por los míos propios. A través de estas imágenes estamos recuperando una parte muy importante de nuestra memoria colectiva. Hay una frase que me escribió una persona mayor y que utilizo con frecuencia porque resume perfectamente el espíritu de esta iniciativa: «Recordar es volver a vivir».

Y eso es exactamente lo que está ocurriendo. Muchas personas están reviviendo momentos de su juventud, de su infancia o de etapas de su vida que tenían prácticamente olvidadas.

Incluso imagino que habrá historias muy emotivas detrás de algunas fotografías.

Sí, y algunas me afectan especialmente. Varios hijos me han contado que sus padres padecen Alzheimer y que, gracias a estas fotografías, han conseguido despertar recuerdos que parecían perdidos. No significa que recuperen completamente la memoria, pero sí vuelven a reconocer lugares, personas o situaciones que tenían olvidadas.

Y cuando sus familiares me lo cuentan y me lo agradecen, la verdad es que emociona mucho. A veces pensamos que una fotografía es simplemente una imagen, pero no somos conscientes del valor que puede tener para determinadas personas. Hay quien conserva una única fotografía de su padre, de su madre o de un familiar ya fallecido.

Para esas personas esa imagen es un auténtico tesoro. Y cuando la comparten y otros vecinos empiezan a comentar quién era aquella persona, dónde vivía o qué recuerdos tienen de ella, se crea algo muy especial. Eso es precisamente lo que está ocurriendo en la página.

Pedro Abad Recuerdos. FOTO: Archivo
Pedro Abad Recuerdos. FOTO: Archivo -

Y además da la sensación de que el material no se acaba.

Eso espero. Siempre digo que mientras la gente siga respondiendo y continúe apoyando el proyecto, yo seguiré publicando fotografías. Podría llegar un día en el que pensáramos que ya no quedan más imágenes por descubrir, pero sinceramente creo que eso no ocurrirá. Siempre aparece una nueva fotografía, una nueva historia o un nuevo recuerdo.

Además, las posibilidades son enormes. Podemos hablar de colegios, procesiones, deportes, fiestas, romerías o cualquier aspecto de la vida cotidiana del pueblo. De hecho, hace poco empecé a organizar publicaciones temáticas. Con motivo de la Romería pedí a los vecinos que compartieran fotografías antiguas relacionadas con esta celebración y la respuesta fue extraordinaria.

Recibí imágenes preciosas de otras épocas, con mulos, caballos y escenas que forman parte de la memoria colectiva de Pedro Abad.

Porque imagino que ya tienes recopilado mucho más material del que has publicado hasta ahora.

Muchísimo más. Y además ocurre algo curioso. Yo siempre digo que no busco exclusivamente fotografías históricas. Lo que realmente quiero son imágenes que ayuden a la gente a recordar momentos importantes de su vida.

Sin embargo, a medida que avanza el proyecto están apareciendo documentos gráficos de enorme valor histórico. Por ejemplo, hace muy poco encontré una fotografía de una antigua imagen de Santiago, patrón de Pedro Abad, que prácticamente nadie conocía.

Según me han contado, esa imagen estuvo muy poco tiempo en el pueblo. Al parecer sufrió un accidente durante un traslado y terminó deteriorándose. La fotografía muestra precisamente aquella imagen en una procesión por las calles de Pedro Abad. Son documentos que, en muchos casos, no se conservan en ningún otro lugar.

Es decir, que además de los recuerdos personales también están apareciendo fragmentos de la historia del pueblo que muchos desconocían.

Exactamente. Y ocurre continuamente. Hace poco me enviaron también una fotografía de San Isidro acompañado por militares durante una procesión. Mucha gente se sorprendió porque nadie recordaba una escena así. Incluso algunos vecinos preguntaban de dónde había salido aquella fotografía porque nunca habían visto nada parecido.

Y eso demuestra que las imágenes no solo sirven para recordar personas o momentos familiares, sino también para descubrir aspectos de nuestra historia que habían quedado prácticamente olvidados.

Pedro Abad Recuerdos. FOTO: Archivo
Pedro Abad Recuerdos. FOTO: Archivo -

O incluso para comprender mejor cómo era el pueblo en otras épocas o cómo han evolucionado determinadas tradiciones.

Claro. A veces creemos que ciertas costumbres siempre han sido igual y, gracias a las fotografías, descubrimos que no era así.

Por ejemplo, con motivo de la festividad de Santiago recopilé imágenes de las distintas imágenes del patrón que ha tenido Pedro Abad a lo largo del tiempo y las publiqué juntas para que los vecinos pudieran identificarlas y compararlas. Lo mismo hicimos con fotografías antiguas de la capilla y de otros elementos patrimoniales del municipio.

Al final, sin proponérnoslo, estamos recuperando parte de la historia local. Y por eso siempre insisto en que las fotografías no se publican para obtener ningún beneficio ni para aprovecharse de ellas. Se comparten simplemente para que todos podamos disfrutarlas y conservar esos recuerdos.

Porque muchas veces olvidamos que las fotografías antiguas forman parte de nuestro patrimonio y que también merecen ser conservadas.

Estoy completamente de acuerdo. En este sentido, el Círculo Cultural de Pedro Abad está colaborando conmigo y me facilita muchas fotografías. Del mismo modo, cuando encuentro alguna imagen con especial valor histórico, también se la hago llegar a ellos.

Yo creo que pueden existir archivos, catálogos o fondos documentales, y son muy necesarios. Pero la forma más directa de llegar a la gente es la que estamos utilizando ahora. Las redes sociales permiten que una fotografía llegue en cuestión de minutos a cientos de personas.

Además, hay que tener en cuenta que muchas personas mayores no utilizan herramientas informáticas complejas. Sin embargo, sí saben abrir Facebook y mirar fotografías. Por eso creo que ambas cosas son compatibles: por un lado, conservar y catalogar el patrimonio fotográfico; y por otro, acercarlo a los vecinos de una manera sencilla.

De hecho, en Pedro Abad ya existe parte de ese trabajo documental.

Sí. Tenemos la suerte de contar con varios libros elaborados por Ángel Polo que recopilan fotografías antiguas del municipio y que se conservan en la biblioteca. Es un material muy valioso y me gustaría seguir consultándolo porque ayuda mucho a comprender la evolución del pueblo.

Lo que ocurre es que quienes ya tenemos cierta edad hemos vivido muchas de esas etapas y, en ocasiones, no les damos la importancia que realmente tienen. Sin embargo, las generaciones más jóvenes se sorprenden muchísimo cuando ven estas fotografías.

Pedro Abad Recuerdos. FOTO: Archivo
Pedro Abad Recuerdos. FOTO: Archivo -

Porque descubren una realidad completamente distinta a la que conocen.

Exactamente. Muchas veces los jóvenes ven fotografías nuestras jugando al fútbol, participando en fiestas o disfrutando con los amigos y se sorprenden. Me dicen: «¿Pero tú también jugabas al fútbol?» o «¿Tú también hacías estas cosas?».

Y yo siempre les respondo lo mismo: «Claro. También he sido joven, también he sido niño y también he vivido todas esas experiencias». A veces parece que las personas siempre hemos tenido la misma edad que tenemos ahora. Por eso estas fotografías sirven para que las nuevas generaciones comprendan mejor cómo era la vida hace unos años y para que los mayores vuelvan a encontrarse con una parte de su propia historia.

Y precisamente por eso no pongo límites a la hora de publicar imágenes. No importa si la fotografía tiene cincuenta años, veinte o quince. Lo importante es que represente un recuerdo especial para alguien y que merezca la pena compartirlo.

Además, no te limitas únicamente a fotografías muy antiguas.

No, en absoluto. Si alguien me envía una fotografía de hace veinte años, quince o incluso menos tiempo, también la publico si considero que tiene un valor especial para quien la comparte. Al final, no se trata únicamente de historia, sino de recuerdos. Hay momentos que han sido importantes para una persona y que merecen ser compartidos.

Y hay algo que me llama mucho la atención: muchas personas que viven fuera de Pedro Abad, en ciudades como Madrid, Barcelona o en otros lugares de España, siguen muy pendientes de la página. Participan, comentan, preguntan y, sobre todo, vuelven a encontrarse con recuerdos que creían olvidados.

A veces veo una fotografía en la que yo mismo aparezco y pienso: «No me acordaba de aquello». Sin embargo, en cuanto vuelves a verla, los recuerdos regresan inmediatamente.

Hay momentos que permanecen guardados durante años y que una simple imagen es capaz de despertar de nuevo. Por ejemplo, recuerdo perfectamente aquellas tardes jugando al fútbol o los encuentros con los amigos en el paseo. Son recuerdos que vuelven con mucha fuerza cuando aparecen las fotografías.

Y la participación está siendo muy alta para el poco tiempo que lleva funcionando la página.

Sí, la verdad es que sí. Llevamos apenas dos meses y medio o tres meses y la respuesta está siendo magnífica. Yo no busco popularidad ni me obsesionan las cifras, pero actualmente rondamos los 900 seguidores, que para un pueblo como Pedro Abad es una cantidad muy importante.

Y además están todas esas personas que, aunque no siguen oficialmente la página, interactúan continuamente con las publicaciones. Hay vecinos que me escriben por Messenger, me envían mensajes, comentarios o simplemente algún emoticono para mostrar que les ha gustado una fotografía. Mi móvil está constantemente recibiendo notificaciones. Y eso demuestra que la gente está conectando con el proyecto.

Revisando algunas de las fotografías publicadas, me llamó especialmente la atención la antigua escuela de los Salesianos. Me sorprendió descubrir que no hace tanto tiempo que existía.

Sí, y además era un centro muy avanzado para su época. De hecho, muchos dicen que fue uno de los colegios más modernos de Andalucía en aquellos años. Sin embargo, tuvo una vida relativamente corta. Fue una iniciativa privada impulsada por una persona con recursos económicos y, con el paso del tiempo, dejó de funcionar.

También se comenta que el terreno presentaba problemas estructurales y que el edificio comenzó a deteriorarse, por lo que finalmente fue derribado. Muchos vecinos opinan que podría haberse aprovechado para otros usos, como una residencia de mayores u otros servicios para el municipio.

Imagino que detrás de cada fotografía hay también un importante trabajo de identificación.

Muchísimo. Aunque la página la gestiono yo, cuento con la ayuda de muchas personas que colaboran enviándome fotografías e información. Hay ocasiones en las que me llega una imagen y no conozco a nadie de los que aparecen en ella. Entonces la reenvío a personas que llevan más tiempo en el pueblo o que tienen más conocimiento de determinadas épocas para que me ayuden a identificar a quienes aparecen.

Algunos colaboradores son mayores, otros más jóvenes, y entre todos vamos completando la información. Porque una fotografía gana muchísimo valor cuando podemos poner nombre a las personas que aparecen en ella. Muchas veces los vecinos quieren saber quién es cada uno, dónde vivía o qué relación tenía con otras familias del pueblo.

Y gracias a esa colaboración colectiva conseguimos reconstruir historias que de otra manera se perderían.

Pedro Abad Recuerdos. FOTO: Archivo
Pedro Abad Recuerdos. FOTO: Archivo -

Supongo que aprovecharás esta entrevista para pedir la colaboración de los vecinos.

Por supuesto. Eso es precisamente lo que me gustaría transmitir. Animo a todos los vecinos a que busquen en sus álbumes, en los cajones o en las cajas donde guardan fotografías antiguas y compartan esos recuerdos.

Muchas veces creemos que una imagen no tiene importancia y resulta que es un documento único para comprender la historia de una familia o incluso del propio pueblo. Cuantas más personas colaboren, más completo será este gran álbum colectivo que estamos construyendo entre todos.

Porque, ¿ tú eres de Pedro Abad de toda la vida?.

Sí, de toda la vida. Aunque mi segundo apellido pueda parecer algo más extraño porque tiene origen vasco, el apellido Galán es de Pedro Abad de toda la vida.

Pues Pedro, ha sido un auténtico placer conversar contigo y conocer este proyecto que está permitiendo recuperar tantos recuerdos y tantas historias de tu pueblo.

Muchas gracias a vosotros por el interés y por ayudar a difundir esta iniciativa. Al final, lo importante es que los recuerdos no se pierdan y que sigan formando parte de la memoria de todos.

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