La campaña de aceite de oliva en la provincia de Córdoba encara su recta final con una caída del 12% en la producción respecto a las previsiones iniciales, confirmando así los peores pronósticos que ya venía adelantando el sector agrario en los últimos meses.
Según los datos de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) correspondientes al mes de marzo, la producción acumulada alcanza las 239.000 toneladas cuando la campaña se encuentra ya al 95%, una cifra claramente inferior a las 269.100 toneladas previstas en el aforo de la Junta de Andalucía.
Desviación respecto a las previsiones
Desde Asaja Córdoba señalan que esta diferencia evidencia que las estimaciones iniciales no se han cumplido, en una campaña que ha estado marcada por múltiples factores adversos. La organización agraria ya había advertido de que el resultado final sería inferior al previsto, algo que finalmente se ha confirmado con los datos oficiales.
A nivel nacional, la producción se sitúa en 1.277.889 toneladas, casi 100.000 menos de lo estimado en el aforo, mientras que Andalucía alcanza las 953.507 toneladas, consolidándose como principal región productora.
Costes al alza y menor rentabilidad
El presidente de Asaja Córdoba, Fernando Adell, ha subrayado que, además de la menor producción, la campaña ha estado marcada por una rentabilidad muy ajustada para los agricultores.
El incremento de los costes de producción —especialmente en fertilizantes, energía y productos fitosanitarios— ha reducido los márgenes en un contexto ya complicado por la menor cantidad de aceite obtenida.
El impacto de las borrascas
Otro de los factores clave ha sido la climatología. Las borrascas registradas durante la campaña provocaron la caída de una parte importante de la aceituna antes de su recolección, obligando en muchos casos a recoger fruto del suelo.
Este tipo de recolección supone un mayor coste y menor rendimiento, lo que ha agravado aún más la situación económica de los productores en el conjunto de la provincia.
Salidas y existencias
En cuanto al mercado, las salidas de aceite durante el mes de marzo se situaron en torno a las 120.530 toneladas a nivel nacional, sin contar importaciones estimadas en 22.000 toneladas.
Las existencias totales alcanzan las 940.303 toneladas, de las que la mayor parte —más de 692.000— se encuentran en almazaras, mientras que el resto se reparte entre envasadoras y el Patrimonio Comunal Olivarero.
Un sector pendiente de la próxima campaña
Con la campaña prácticamente finalizada, el sector oleícola cordobés cierra un ejercicio por debajo de lo esperado y con una rentabilidad condicionada por los elevados costes.
Las organizaciones agrarias miran ya a la próxima campaña con incertidumbre, pendientes de la evolución de los precios, los costes de producción y, especialmente, de las condiciones climáticas que marcarán el desarrollo del olivar en los próximos meses.