Más de 500 agricultores y ganaderos se movilizan en Córdoba contra el acuerdo UE-Mercosur y reclaman una PAC más fuerte

El sector agrario denuncia competencia desleal, falta de reciprocidad, recortes presupuestarios y una burocracia que pone en riesgo la viabilidad de las explotaciones

30 de enero de 2026 a las 09:15h
Actualizado: 30 de enero de 2026 a las 09:15h
Guardar
Agricultores protestan en Córdoba contra el acuerdo UE-Mercosur
Agricultores protestan en Córdoba contra el acuerdo UE-Mercosur

Más de 500 agricultores y ganaderos se han concentrado este miércoles ante la Subdelegación del Gobierno en Córdoba para protestar contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur en su formulación actual y para exigir una Política Agraria Común (PAC) más sólida y con garantías presupuestarias suficientes.

La movilización ha sido convocada por ASAJA Córdoba, Cooperativas Agro-alimentarias de Córdoba, COAG Córdoba y UPA Córdoba, que coinciden en señalar que el acuerdo UE-Mercosur es “desequilibrado, sin reciprocidad y generador de competencia desleal” para el campo europeo y, especialmente, para sectores estratégicos del agro español.

Según las organizaciones convocantes, el acuerdo pone en riesgo producciones clave como la carne de vacuno, el azúcar y la remolacha, los cítricos, el arroz, la apicultura y la ganadería extensiva, al permitir la entrada de productos procedentes de terceros países elaborados bajo normativas sanitarias, medioambientales y laborales menos exigentes que las impuestas a los productores europeos.

Falta de controles y garantías sanitarias

El presidente de ASAJA Córdoba, Fernando Adell, ha advertido durante la concentración de la escasa capacidad de control en frontera. Según datos de la propia Comisión Europea, “solo se inspecciona físicamente el 0,0082 % de los productos agroalimentarios que entran en la Unión Europea”, un porcentaje que el sector considera claramente insuficiente para garantizar la seguridad alimentaria y el cumplimiento de las normas comunitarias.

Adell ha recordado además que el Gobierno de Brasil ha reconocido públicamente dificultades para controlar el uso de hormonas en la producción de carne, lo que, a juicio de la organización agraria, invalida cualquier garantía sanitaria incluida en el acuerdo. “Si el país exportador admite que no puede asegurar el cumplimiento de las normas, es inaceptable que esos productos compitan con los nuestros”, ha señalado.

Reunión con la subdelegada del gobierno y las organizaciones agrarias
Reunión con la subdelegada del gobierno y las organizaciones agrarias -

El aceite de oliva y el vino, sin beneficios reales a corto plazo

Desde ASAJA también se ha querido matizar el argumento de que productos como el aceite de oliva o el vino puedan verse beneficiados por el acuerdo. La organización sostiene que los largos periodos transitorios antes de la liberalización total, el bajo consumo interno de aceite de oliva en países como Argentina, Brasil o Uruguay y el crecimiento de sus propias producciones limitan cualquier ventaja real a corto y medio plazo.

Además, han recordado que la balanza comercial agroalimentaria entre España y Mercosur es claramente deficitaria, con importaciones que superaron los 4.100 millones de euros en 2024, frente a exportaciones que apenas alcanzaron los 463 millones.

Presupuesto agrario, costes y burocracia

La movilización ha servido también para denunciar la incertidumbre sobre el futuro presupuesto agrario europeo. ASAJA alerta de recortes encubiertos, falta de claridad en las cifras y del riesgo de que los fondos destinados a la agricultura y la ganadería se diluyan en partidas genéricas vinculadas al desarrollo rural. Según la organización, los recortes podrían alcanzar hasta el 22 %, afectando gravemente a la viabilidad de muchas explotaciones.

A ello se suma el incremento de los costes de producción, especialmente en fertilizantes y energía, y una burocracia creciente que, lejos de facilitar la actividad agraria, complica el trabajo diario de agricultores y ganaderos y reduce su competitividad.

Una protesta también en defensa de los consumidores

Fernando Adell ha subrayado que estas protestas no solo defienden al productor, sino también al consumidor. “Permitir la entrada de alimentos producidos con normas menos exigentes pone en riesgo la calidad, la trazabilidad y la seguridad alimentaria”, ha afirmado, insistiendo en que el futuro del campo está directamente ligado al futuro de la alimentación en Europa.

Las organizaciones agrarias han exigido finalmente a los eurodiputados españoles que rechacen de forma clara el acuerdo UE-Mercosur en su estado actual y que apuesten por una política comercial que no convierta a la agricultura en moneda de cambio.

Sobre el autor
Redactor BeN
Redacción
Ver biografía
Lo más leído