La campaña cerealista en la provincia de Córdoba se ha cerrado con un balance negativo para la mayoría de explotaciones. Así lo ha advertido ASAJA Córdoba, que alerta de que los agricultores, especialmente los dedicados al trigo duro, están trabajando con márgenes inexistentes o directamente en pérdidas debido a la combinación de costes al alza y precios de venta estancados.
Según la organización agraria, el sector atraviesa una situación “crítica” que amenaza la viabilidad de muchas explotaciones y podría provocar, en próximas campañas, una reducción de superficie cultivada o incluso el abandono del cereal en determinadas zonas de la provincia.
Los costes casi se han duplicado en seis años
El principal problema se encuentra en la evolución de los costes de producción. En el caso del secano, el gasto por hectárea ha pasado de 481 euros en la campaña 2019/20 a 952 euros en 2025/26, lo que supone un incremento cercano al 98%.
En el regadío, el aumento también es significativo: de 640 euros por hectárea a 1.062 euros, un 66% más en el mismo periodo.
Estos incrementos se deben, principalmente, al encarecimiento de los fertilizantes, los fitosanitarios, la energía y otros insumos básicos para el cultivo.
Un precio del trigo estancado desde hace años
Frente a esta subida de costes, el precio del trigo duro apenas ha variado. Actualmente se sitúa en torno a 250 euros por tonelada, una cifra incluso inferior a la registrada hace más de una década, cuando en 2011 alcanzaba los 273 euros.
Con estos precios, ASAJA señala que un agricultor necesita producir 3.800 kilos por hectárea en secano y 4.400 en regadío solo para cubrir gastos, unas cifras que en muchas zonas de la provincia no se están alcanzando.
Los fertilizantes, el principal factor de encarecimiento
Uno de los elementos que más ha tensionado los costes son los fertilizantes, que ya suponen cerca del 30% del gasto total del cultivo. Su precio ha aumentado de forma notable en los últimos años, en parte por el contexto geopolítico y las políticas comunitarias.
La organización destaca además que la relación entre el precio de la urea y el del trigo ha empeorado de forma significativa: producir fertilizante requiere hoy el equivalente a casi el doble de trigo que hace cuatro años.
Un sector en riesgo de abandono
ASAJA Córdoba advierte de que esta situación puede tener consecuencias estructurales. La falta de rentabilidad está llevando a muchos agricultores a replantearse la continuidad del cultivo del cereal, lo que podría traducirse en menos producción nacional y mayor dependencia de importaciones.
Esto, según la organización, no solo afecta al campo, sino también al conjunto de la cadena alimentaria, con posibles repercusiones en los precios y en la soberanía alimentaria.
Reclamación de medidas urgentes
Ante este escenario, ASAJA reclama a las administraciones públicas medidas inmediatas para revertir la situación, entre ellas la reducción de costes regulados, mejoras en los seguros agrarios, revisión de precios de intervención y una política comercial europea que proteja a los productores comunitarios frente a importaciones con menores exigencias.
“La viabilidad del sector cerealista está en juego”, advierte la organización, que insiste en que sin rentabilidad no será posible garantizar el relevo generacional ni la continuidad del cultivo en la provincia.