ASAJA Córdoba ha alertado de la delicada situación que atraviesan los cultivos de cereales de invierno en la provincia en plena fase decisiva de desarrollo. La organización agraria advierte de que las condiciones meteorológicas registradas durante las últimas semanas están provocando un fuerte deterioro de las siembras, especialmente en la campiña cordobesa, principal zona productora.
El técnico de ASAJA Córdoba, Antonio Monclova, ha explicado que actualmente “los cereales se encuentran en un estado crítico”, debido a la combinación de calor, humedad y precipitaciones recientes, factores que están favoreciendo la aparición de enfermedades fúngicas.
Según ha señalado, las siembras más tempranas están respondiendo mejor que las tardías, aunque el impacto sanitario ya es visible en numerosas parcelas. “Estamos viendo cómo se está debilitando el cultivo de los cereales de invierno y estamos teniendo una caída importante que creemos que va a afectar bastante a la producción”, ha afirmado.
Desde la organización agraria indican que todavía es pronto para cuantificar con exactitud las pérdidas, aunque las primeras observaciones sobre el terreno apuntan a una merma considerable de la cosecha. Monclova ha detallado que la situación preocupa especialmente en la campiña cordobesa, donde se concentra la mayor parte de la producción provincial.
ASAJA también ha informado de que en la zona norte de Córdoba ya han comenzado a cosecharse las primeras parcelas destinadas principalmente a forraje para el ganado. Los primeros resultados obtenidos, según el técnico, “no son muy buenos”, lo que incrementa la incertidumbre del sector ante el desarrollo de la campaña.
La organización considera que la evolución meteorológica de los próximos días será determinante para conocer el alcance real de los daños. “Estamos esperando a ver cómo pasan los días y si las enfermedades respetan algo más el cultivo”, ha señalado Monclova.
El sector cerealista afronta así semanas decisivas marcadas por la preocupación y la incertidumbre en una campaña condicionada por la inestabilidad climática y el aumento de enfermedades asociadas a la humedad acumulada durante la primavera.