ASAJA Córdoba ha informado de que la campaña de recogida del corcho se está desarrollando de forma favorable en cuanto a la extracción, ya que el corcho se despega con facilidad del árbol, facilitando el trabajo de las cuadrillas y evitando daños en los alcornocales.
Sin embargo, el sector mantiene su preocupación por la evolución de los precios y por las consecuencias de varios años consecutivos de sequía. En la actualidad, los precios del corcho se sitúan entre los 60 y los 80 euros por quintal, lo que supone un descenso significativo respecto a campañas anteriores. Esta bajada responde, en parte, a la menor demanda del sector vitivinícola, donde continúa reduciéndose el uso del tapón de corcho natural y del aglomerado frente a otros sistemas de cierre.
Por otro lado, aunque las lluvias registradas este año han mejorado la situación hídrica de las explotaciones, los efectos acumulados de entre cuatro y cinco años de sequía siguen presentes en el corcho que correspondía extraer en esta campaña. En numerosas fincas se está encontrando un corcho más delgado de lo habitual, con calibres inferiores a los deseados, al haberse formado durante un periodo de fuerte estrés hídrico.
Esta situación ha llevado a muchos propietarios a retrasar la saca prevista, ampliando el turno habitual de descorche de nueve a diez años para favorecer un mayor grosor y calidad del corcho. La decisión de posponer la extracción en numerosas explotaciones también está influyendo en la situación actual del mercado.
La producción media anual en la provincia de Córdoba ronda las 2.700 toneladas, procedentes de fincas distribuidas por la Sierra Morena cordobesa. Esta actividad genera en torno a 1.400 jornales directos, siendo una fuente de empleo y riqueza para muchas zonas rurales.
El corcho es un producto natural de valor ambiental y económico, y Andalucía es la principal comunidad productora de España. El corcho de Sierra Morena destaca por su calidad y por su papel en la conservación de las dehesas y los montes mediterráneos.
La campaña se desarrolla tradicionalmente entre junio y agosto, aunque ASAJA Córdoba continúa reclamando el adelanto del periodo hábil para la saca. La organización considera necesario adaptar el calendario a las nuevas condiciones climáticas para aprovechar los momentos más favorables, como ya ocurre en otras comunidades autónomas como Extremadura.
Según indican, a finales de julio el corcho se queda pegado debido al efecto del calor, lo que dificulta su extracción, por lo que consideran que no resulta útil que agosto siga siendo periodo hábil. Para llevar a cabo este proceso, el corcho debe haber completado un ciclo de crecimiento de entre nueve y diez años. El descorche comienza con el rajado siguiendo las líneas naturales del árbol y continúa con la separación manual de los paños mediante técnicas especializadas que garantizan la protección del alcornoque.