ASAJA ha mostrado su profunda decepción tras la presentación del nuevo Plan de Acción sobre Fertilizantes de la Comisión Europea, al considerar que las medidas anunciadas “no están a la altura de la crisis” que atraviesa actualmente el sector agrario europeo.
La organización denuncia que el documento presentado por Bruselas evita actuar sobre dos de las principales reclamaciones del campo: la suspensión del CBAM —el mecanismo europeo de ajuste de carbono en frontera— aplicado a los fertilizantes y la devolución de los ingresos procedentes del sistema europeo de emisiones ETS a los agricultores.
Desde ASAJA advierten de que el nuevo plan no contempla ayudas directas ni financiación adicional inmediata para aliviar el incremento de costes que sufren las explotaciones agrícolas y ganaderas, limitándose a plantear medidas a largo plazo y remitiendo el apoyo económico a los fondos ya previstos dentro de la PAC.
Protestas en Estrasburgo
Una representación de ASAJA participó en Estrasburgo en una concentración junto a agricultores de distintos países europeos para trasladar el malestar del sector ante unas políticas que consideran alejadas de la realidad del campo.
Según las estimaciones de Copa-Cogeca, el impacto del CBAM sobre fertilizantes podría alcanzar los 820 millones de euros en 2026 y superar los 39.000 millones acumulados en siete años, una cifra equivalente al 10 % del presupuesto de la Política Agraria Común.
Pedro Barato, vicepresidente de Copa en representación de ASAJA, defendió que cualquier apoyo a la industria de fertilizantes debe repercutir directamente en el agricultor. “Si no bajan los precios o no hay una ayuda clara al productor, no sirve de nada”, afirmó.
ASAJA reclama medidas urgentes
La organización agraria exige a la Comisión Europea la suspensión inmediata del CBAM aplicado a fertilizantes, la devolución de los ingresos del ETS al sector productor y una mayor flexibilidad en la Directiva de Nitratos para facilitar el uso de estiércol como fertilizante natural.
Además, reclama medidas urgentes de liquidez para las explotaciones más afectadas y la activación de la reserva de crisis de la PAC para determinados cultivos. ASAJA también solicita eliminar temporalmente los derechos aduaneros aplicados a terceros países, incluidos Rusia y Bielorrusia.
Desde la organización insisten en que la transición ecológica no puede hacerse “a costa de la viabilidad económica del campo europeo” y advierten de que muchos cultivos, especialmente el cereal, se encuentran ya al límite de la rentabilidad debido al aumento del precio de los fertilizantes.