ASAJA alerta de que los fertilizantes ya rozan los 800 euros por tonelada y pide a la UE un plan “a la altura de la crisis”

La organización agraria se suma a la concentración del 19 de mayo en Estrasburgo y reclama suspender el CBAM sobre fertilizantes, rebajar aranceles y revisar el sistema de emisiones que presiona los costes del campo europeo

12 de mayo de 2026 a las 11:22h
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Manifestantes de ASAJA en las puertas del Parlamento Europeo. Foto: ASAJA
Manifestantes de ASAJA en las puertas del Parlamento Europeo. Foto: ASAJA

El campo europeo vuelve a alzar la voz ante la escalada de costes que golpea a agricultores y ganaderos. ASAJA ha llamado al sector agrario español a sumarse a la movilización convocada para el 19 de mayo en Estrasburgo, el mismo día en que la Comisión Europea presentará su Plan de Acción sobre Fertilizantes, al considerar que las medidas de Bruselas no están respondiendo con suficiente eficacia a la crisis de precios que soporta el campo.

La organización advierte de que la situación se ha vuelto especialmente preocupante en productos básicos como la urea, cuyo precio ha subido más de un 40% en pocos meses, mientras que el gasóleo agrícola ha llegado a encarecerse hasta un 100% en determinados periodos. A ello se suma el impacto del CBAM —el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono—, que según los primeros cálculos difundidos por Copa-Cogeca supondrá un coste directo de 820 millones de euros en 2026 y de 3.400 millones en 2034 para los agricultores europeos.

Más allá de esas cifras iniciales, el efecto acumulado de ese mecanismo podría superar los 39.000 millones de euros en siete años, una cantidad que, según ASAJA, equivale a casi el 10% del presupuesto actual de la Política Agraria Común. La organización interpreta estos datos como una nueva señal de alarma sobre el encarecimiento estructural de los insumos agrícolas y sobre el impacto que las políticas climáticas pueden tener en la rentabilidad de las explotaciones si no se aplican con una evaluación realista de sus consecuencias.

ASAJA denuncia además que ha sido el propio sector, a través de Copa-Cogeca, quien ha tenido que hacer por primera vez el cálculo del coste real del CBAM para la agricultura europea. La organización critica que la Comisión aplicara el mecanismo sin publicar una evaluación previa sobre su efecto en el campo y plantea una pregunta incómoda: si ese estudio existe, debería hacerse público; si no existe, estaríamos ante una decisión de enorme alcance tomada sin análisis suficiente.

Por eso, ASAJA respalda la propuesta de Copa-Cogeca, que pasa por la suspensión inmediata del CBAM sobre fertilizantes, la eliminación temporal de aranceles sobre importaciones no rusas y una mayor flexibilidad normativa. Pero la organización va más allá y reclama una revisión profunda del sistema ETS, el régimen europeo de comercio de derechos de emisión, por considerar que está agravando el “efecto tijera” que ahoga al sector agrario entre costes crecientes y precios de venta insuficientes.

En este contexto, ASAJA dirige también su mirada hacia la Comisión Europea y, en particular, hacia la vicepresidenta ejecutiva responsable de la política climática, Teresa Ribera, bajo cuya cartera se encuadran precisamente los mecanismos que más presionan al campo: el CBAM y el ETS. El mensaje que la organización trasladará en Estrasburgo será claro: el campo europeo no puede descarbonizarse a costa de desindustrializarse ni de perder capacidad productiva.

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