La organización agraria ASAJA Córdoba ha manifestado su desacuerdo con las medidas aprobadas recientemente por el Gobierno para mitigar el impacto de la crisis energética en el sector agrícola y ganadero. Según la entidad, estas iniciativas son “meramente coyunturales” y no abordan los problemas estructurales que atraviesan agricultores y ganaderos, afectados por el aumento sostenido de los costes de producción y la falta de rentabilidad en las explotaciones.
Entre las medidas contempladas, destaca la ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo agrícola consumido, calculada en base al consumo anual declarado en 2025 y aplicable del 22 de marzo al 30 de junio. También se incluyen subvenciones para fertilizantes, con 22 euros por hectárea en secano y 55 euros por hectárea en regadío, hasta un máximo de 300 hectáreas por explotación, aunque quedan fuera quienes se hayan incorporado al sector tras el 30 de mayo de 2025. Finalmente, el paquete contempla una línea de financiación de 300 millones de euros mediante créditos ICO avalados por el Estado, que, si bien facilita liquidez, incrementa el endeudamiento de un sector ya presionado económicamente.
Desde ASAJA se insiste en que estas ayudas podrían tener algún efecto limitado únicamente si la situación internacional mejora a corto plazo. “El campo necesita medidas estructurales que garanticen su viabilidad”, señalan, recordando que la actual crisis energética agrava problemas que vienen de años atrás, lo que motivó movilizaciones masivas del sector en 2024. La organización advierte que sin políticas de fondo que aseguren precios justos y sostenibilidad económica, las ayudas puntuales tendrán un impacto limitado en la supervivencia de las explotaciones.