Bujalance impulsa la restauración de la ermita de Nuestro Padre Jesús con una inversión superior a 700.000 euros

Diputación, Obispado y Ayuntamiento presentan un ambicioso proyecto para garantizar la estabilidad de este templo del siglo XVI, cerrado por riesgo de derrumbe

01 de mayo de 2026 a las 09:47h
Actualizado: 01 de mayo de 2026 a las 09:49h
Guardar
Autoridades civiles y eclesiásticas durante la presentación del proyecto de restauración de la ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno en Bujalance.
Autoridades civiles y eclesiásticas durante la presentación del proyecto de restauración de la ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno en Bujalance.

El municipio de Bujalance ha dado un paso clave hacia la recuperación de uno de sus enclaves patrimoniales y devocionales más importantes con la presentación del proyecto de restauración de la ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno. La actuación, que contempla una inversión superior a los 700.000 euros, será financiada conjuntamente por el Obispado, el Ayuntamiento y la Diputación de Córdoba, con la previsión de ejecutarse en un plazo aproximado de 18 meses.

El acto tuvo lugar en el Teatro Español de Bujalance, donde se dieron cita responsables institucionales, técnicos y vecinos para conocer en detalle una intervención que busca garantizar la estabilidad estructural del edificio, cerrado desde hace tres años por riesgo de derrumbe.

Un problema estructural complejo

Los estudios técnicos han confirmado que el deterioro de la ermita no responde a un daño puntual, sino a un problema estructural profundo relacionado con la inestabilidad del terreno sobre el que se asienta, en el cerro de La Lobera. La presencia de arcillas y margas de alta plasticidad ha provocado deslizamientos que afectan directamente a la cimentación del templo.

El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, subrayó durante su intervención la complejidad del proyecto: “No estamos ante una intervención cualquiera. El diagnóstico pone de manifiesto que no se trata de un daño puntual, sino de un proceso de inestabilidad del terreno, con movimientos del suelo, presencia de agua y una configuración geológica que ha provocado un deterioro progresivo del edificio”.

Fuentes destacó además el valor simbólico del inmueble: “Esta ermita es un símbolo vivo de la historia, la fe y la identidad de Bujalance. Ha sido durante siglos un punto de encuentro espiritual, por lo que es imprescindible actuar cuanto antes para preservar nuestra memoria colectiva”.

Intervención integral sobre la cimentación

El proyecto contempla una actuación integral centrada en la consolidación del edificio, descartando intervenir sobre toda la ladera. Entre las medidas previstas destacan el recalce mediante micropilotes de hasta 30 metros de profundidad, el cosido de muros de carga, la inyección de lechadas de cemento y la ejecución de un encepado de hormigón armado.

Además, se procederá al saneado de grietas en muros, cubiertas y pavimentos, así como a la demolición de la antigua casa del santero, una construcción anexa en mal estado que está contribuyendo al deterioro del conjunto.

Un templo con siglos de historia

La ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno tiene su origen en 1580 y ha experimentado diversas transformaciones, especialmente en el siglo XVIII, cuando adquirió su configuración barroca actual, con planta de cruz latina, bóvedas de arista y una singular cúpula elíptica.

En su interior se venera la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, obra del imaginero Antonio Castillo Lastrucci, una de las más queridas por los fieles de la localidad.

Agradecimiento institucional y compromiso local

La alcaldesa de Bujalance, Elena Alba Castro, mostró su agradecimiento a las instituciones implicadas: “Este es un proyecto muy ansiado por los bujalanceños. Queremos agradecer la implicación tanto de la Diputación como del Obispado para hacerlo posible”.

En la misma línea, el párroco de la localidad, Francisco Roldán, recordó los momentos difíciles vividos en los últimos años: “Hace tres años tuvimos que cerrar la ermita por peligro de derrumbe, y hoy sentimos una inmensa alegría. Durante este tiempo, parroquia, hermandad y Ayuntamiento no hemos perdido la esperanza de volver a verla abierta”.

Roldán hizo además un llamamiento directo a la ciudadanía: “Ahora le toca al pueblo de Bujalance y a su comunidad cristiana involucrarse en este gran proyecto. Todos tenemos que volcarnos con nuestro Padre Jesús porque nos necesita”.

Un proyecto colectivo

La restauración de la ermita no solo representa una intervención arquitectónica, sino también un proyecto colectivo que apela a la implicación social. La colaboración entre administraciones y ciudadanía será clave para devolver a Bujalance uno de sus espacios más emblemáticos.

Con esta actuación, la localidad afronta la recuperación de un enclave que forma parte esencial de su identidad histórica, cultural y religiosa, garantizando su conservación para las generaciones futuras.

Sobre el autor
Redactor BeN
Redacción
Ver biografía
Archivado en
Lo más leído