El campo andaluz enciende de nuevo las alarmas ante la tramitación de la PAC 2026 y la campaña de la Renta, denunciando falta de tiempo, sobrecarga administrativa y retrasos en medidas fiscales que agravan el impacto de las continuas borrascas de otoño e invierno. ASAJA‑Andalucía, Cooperativas Agro‑alimentarias de Andalucía, COAG Andalucía y UPA Andalucía arremeten de forma conjunta contra el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y recuerdan al Gobierno de España que, sin un margen suficiente, miles de agricultores y ganaderos pueden perder ayudas o cometer errores en sus declaraciones por causas ajenas a su voluntad.
Las organizaciones reclaman que se amplíe de forma extraordinaria el plazo de presentación de la Solicitud Única de la PAC hasta el 15 de junio, sin penalizaciones, en un contexto de lluvias persistentes, daños en olivos, cultivos extensivos, infraestructuras y retrasos en siembras. Insisten en que la ampliación ya adoptada por la Junta de Andalucía no es suficiente ante la magnitud de la situación de fuerza mayor que viven las explotaciones, y que ahora es el Gobierno central el que debe asumir la responsabilidad de evitar la pérdida de recursos esenciales para la renta rural.
Además de la PAC, se suman las presiones fiscales. La campaña de la Renta está en marcha y, a fecha de 8 de mayo, el Ministerio de Hacienda aún no ha publicado en el BOE los índices de rendimiento neto y la reducción aplicable a cultivos y zonas afectados por las inundaciones y el temporal, algo que las organizaciones consideran “inadmisible” para el sector agrario. Piden también reducciones fiscales especiales para 2027, compatibles con el Real Decreto‑ley 5/2026, que reconoció situaciones de catástrofe provocadas por el tren de borrascas, tanto para quien tributa en módulos como en estimación directa.
El mensaje del campo es claro: la fiscalidad agraria debe ajustarse a la realidad económica del agricultor, especialmente en zonas y cultivos donde ha habido pérdida de cosechas, aumento de costes (energía, gasóleo, fertilizantes, piensos) y deterioro de infraestructuras. Organizaciones y cooperativas avisan de que, sin sensibilidad institucional, coordinación y respuestas inmediatas, la incertidumbre se convertirá en un freno adicional para la actividad productiva en Andalucía, la comunidad que lidera la producción, el empleo y la superficie ecológica y que genera más de un tercio de la renta agraria nacional.