El Coro Rociero de La Borriquita de Montoro presentó una producción que recorre más de un año de ensayos, emociones y convivencia hasta su participación en la Misa Pontifical de la Romería 2026. La noche reunió cine, música en directo, reconocimientos y una iniciativa solidaria a beneficio de AFEPN Montoro.
Hay proyectos que terminan cuando se alcanza el objetivo para el que fueron concebidos. Y hay otros que, precisamente cuando parecen haber culminado, necesitan ser contados para comprender todo lo que ocurrió antes. Eso es lo que ha hecho el Coro Rociero de La Borriquita de Montoro con Y se cumplió…, el documental presentado este viernes 16 de octubre y que recoge el camino recorrido por el colectivo hasta participar en la Misa Pontifical de la Romería de la Virgen de la Cabeza 2026.
La presentación fue mucho más que una proyección. El coro entró cantando y quiso enfrentarse al documental prácticamente al mismo tiempo que el público. Sus integrantes no habían visto previamente la obra terminada, de manera que las reacciones recogidas en la sala fueron también las de quienes protagonizaron una historia construida durante más de un año.
El presentador, Bartolomé Yepes, resumió aquel proceso con cuatro palabras: ilusión, trabajo, unión y emoción. Recordó que todo había comenzado durante una novena dedicada a la Virgen de la Cabeza celebrada el 3 de mayo de 2025 en la parroquia de San Miguel de Andújar, cuando surgió públicamente la propuesta para que el coro asumiera la responsabilidad musical de la Pontifical de 2026.
A partir de aquel momento comenzó una preparación exigente que el documental muestra desde dentro: ensayos, arreglos, nuevos temas, grabaciones, nervios, conversaciones y esa sucesión de pequeños esfuerzos que normalmente permanece oculta cuando finalmente llega el día de una gran actuación.
La trastienda de un sueño
Uno de los grandes aciertos de Y se cumplió… está precisamente en detenerse en esa parte invisible.
La película no se limita a mostrar el resultado final en el Cerro del Cabezo. Se adentra en los ensayos, en la responsabilidad asumida por sus componentes y en la manera en que un colectivo con 23 años de trayectoria conjunta afrontó uno de los retos más importantes de su historia.

El director, Miguel León, resume en el documental la personalidad del grupo mediante una fórmula aparentemente sencilla: talento, compromiso y empatía, multiplicados por trabajo constante. También deja claro que para él el verdadero éxito del coro no se encuentra únicamente en los grandes escenarios: "Nuestro premio, nuestro éxito es cada ensayo y cada actuación juntos".
Los testimonios de los propios componentes terminan dando profundidad a esa idea. Una y otra vez aparecen palabras como familia, hogar, refugio, amistad, terapia o paz. Los viernes de ensayo no son descritos únicamente como jornadas de trabajo musical, sino como un espacio semanal en el que desconectar de las preocupaciones y reencontrarse con los demás.
Esa dimensión humana explica buena parte de la fuerza del documental. Lo que se proyecta no es solamente la preparación de una misa, sino la relación entre personas que llevan dos décadas compartiendo música y vida.
El momento en que "se cumplió"
La elección del título encuentra todo su significado en uno de los momentos más emocionantes que recuerdan los protagonistas.
Durante la Pontifical, mientras la Virgen pasaba ante el coro y sonaba la sevillana Ocho siglos, el hermano mayor se giró hacia ellos y pronunció dos palabras: "Y se cumplió".
Era exactamente lo que estaban viviendo. El proyecto imaginado durante meses había dejado de ser una aspiración para convertirse en realidad: la Virgen pasaba delante de ellos mientras el coro interpretaba la música preparada durante un año de intenso trabajo. Uno de los testimonios recogidos en el documental define aquel instante como el momento que condensó todo el esfuerzo anterior.
La película conserva además algunos de los momentos musicales que marcaron aquel recorrido, desde la preparación de la Salve Morena hasta composiciones como Ocho siglos, concebida por Miguel León como una mirada a ocho siglos de tradición alrededor de la Virgen de la Cabeza.
El propio director explica cómo esa sevillana necesitó meses de creación para condensar en cuatro partes la tradición, la ilusión, las huellas dejadas por quienes recorrieron aquellos caminos antes que las actuales generaciones y, finalmente, la idea de eternidad.

De la pantalla al escenario
Tras la proyección, las emociones regresaron al directo.
El Coro Rociero La Borriquita interpretó diferentes composiciones vinculadas a la romería y al proyecto, entre ellas Salve Morena y Ocho siglos, prolongando sobre el escenario las imágenes y testimonios que acababan de verse.
La presentación permitió asimismo reconocer a numerosas personas que han trabajado en la producción y en la trayectoria reciente del colectivo. Se agradeció la colaboración institucional y técnica que ha hecho posible el documental, así como el trabajo desarrollado alrededor de la imagen, el vestuario, la grabación y la producción.

Miguel León aprovechó ese momento para poner nombres a algunas de las personas que permanecen habitualmente en la trastienda del coro. Reconoció públicamente la labor de varios componentes y colaboradores, así como de las jóvenes integrantes de la comisión que han asumido buena parte del trabajo organizativo.
Su intervención fue también una declaración de principios sobre la manera en que entiende el colectivo.
"Los proyectos son personas", afirmó antes de insistir en que los resultados nacen del cariño, la pasión, la humildad y la lealtad hacia una forma compartida de entender el coro. Después de 23 años, aseguró, continúan afrontando cada nueva iniciativa con la misma intensidad.
La Hermandad Matriz: "No nos equivocamos"
Uno de los momentos especialmente significativos de la noche llegó con la intervención de Julia, representante de la Hermandad Matriz de Andújar, cuya relación con el coro estuvo directamente vinculada al nacimiento de aquel proyecto.
Recordó la amistad que mantiene desde hace años con algunos de sus integrantes y aquella novena en la que planteó que el Coro Rociero La Borriquita pudiera asumir la música de la Pontifical.
Tras contemplar el resultado, fue rotunda: "La cofradía no se equivocó".
Julia expresó su orgullo por el trabajo desarrollado y recordó los ensayos compartidos hasta desembocar en una celebración que terminó convirtiéndose en una experiencia especial tanto para la Hermandad Matriz como para los integrantes del coro.
La alcaldesa de Montoro, Lola Amo, intervino también al término de la presentación y destacó especialmente el capital humano que representa el colectivo.
Recordó momentos vividos junto al coro durante la preparación de la Pontifical y destacó la capacidad de sus integrantes para transmitir ilusión y sentimiento a través de cada proyecto.
La alcaldesa definió al Coro Rociero La Borriquita como uno de los embajadores de Montoro y expresó su deseo de que continúen cumpliéndose los nuevos proyectos y sueños del grupo.

Una Fila 0 contra el alzhéimer
El proyecto incorpora además una importante vertiente solidaria.
La denominada Fila 0 destinará sus beneficios a la Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Neurodegenerativa AFEPN Montoro, una colaboración que permanecerá abierta hasta el miércoles 21 de octubre.
La campaña permite colaborar económicamente y acceder al documental, además de obtener la grabación en MP3 de la Misa Pontifical. Según la información promocional difundida por el coro, las aportaciones superiores a diez euros recibirán también el CD de la celebración.
De este modo, la memoria de uno de los acontecimientos más importantes vividos por La Borriquita durante 2026 queda ligada también a una causa social.
23 años de historia y un nuevo horizonte
La presentación terminó nuevamente con música y con una frase que dejó abierta la siguiente página.
El coro cumplirá 25 años en 2028. Miguel León ya dejó caer durante el acto que nuevos proyectos están en camino. No sería extraño. La propia película demuestra que, para este colectivo, alcanzar una meta suele convertirse rápidamente en el punto de partida de otra.
Y se cumplió… documenta la Pontifical de 2026, pero termina contando algo más amplio: la historia de un grupo capaz de mantener durante 23 años una identidad construida sobre la música, el compromiso y los afectos.
Por eso quizá el título tenga ahora una segunda lectura. Se cumplió aquel sueño, sí. Pero la última canción de la noche volvió a hablar de esperar otra primavera, regresar y vivirlo de nuevo.
Y en La Borriquita, por lo visto, cuando un sueño se cumple comienza inmediatamente el siguiente. El documental estará disponible próximamente.
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