Villa del Río ha sumado una pieza de extraordinario valor a su patrimonio histórico-artístico con la incorporación de una talla anónima de Cristo crucificado datada en el siglo XV. La imagen, considerada desde ahora la más antigua conservada en la localidad, supera los quinientos años de antigüedad y refuerza el legado de imaginería religiosa del municipio.
El acto de presentación y donación ha contado con la participación del alcalde y responsable de Cultura, Jesús Morales Molina; del comisario cultural villarrense Antonio Lara Quero, quien ha realizado la donación; y del escultor e imaginero Sebastián Montes Carpio, encargado de la restauración de la obra.
La llegada de la talla a Villa del Río se gestó hace aproximadamente un año, cuando Antonio Lara Quero fue contactado por la viuda del escultor José Ramón Poblador, relacionada con la galería madrileña Alfama. Durante una visita al estudio del artista en Madrid, se planteó la posibilidad de que esta pieza formara parte del patrimonio local, una propuesta que finalmente se materializó con su donación. Además, está previsto que otras obras del mismo legado artístico lleguen próximamente al municipio.

Tras su recepción, la imagen fue analizada por Sebastián Montes Carpio, quien confirmó su relevancia histórica y artística. El proceso de restauración permitió determinar que se trata de una talla original gótica, realizada en madera de pino y que conserva cerca del 99 % de su policromía original, hasta ahora oculta bajo capas de barnices oxidados.
El principal deterioro de la obra se debía al ataque de insectos xilófagos, lo que ha obligado a realizar tratamientos de desinsectación y consolidación de la madera, así como la reintegración de lagunas de estuco y policromía. La intervención ha permitido recuperar la apariencia original de la imagen, que nunca había sido repintada.
Desde el punto de vista material, se ha constatado que son originales la figura del Cristo, la corona de espinas y los clavos, mientras que la cruz, la peana y el INRI han sido realizados recientemente siguiendo criterios históricos acordes con la estética gótica. La cruz, de tonalidad verdosa, responde a la simbología medieval del “árbol de la vida”, como representación de salvación.
La pieza presenta las características propias del Cristo gótico: cuerpo en forma de “S”, cabeza inclinada, ojos cerrados, perizoma naturalista, pies cruzados y sujeción mediante tres clavos, elementos que refuerzan su valor artístico y devocional.
Con esta incorporación, Villa del Río refuerza su patrimonio cultural, especialmente en el ámbito de la imaginería religiosa, uno de los pilares de la tradición andaluza. Desde el Ayuntamiento se ha destacado la importancia de esta donación y se ha agradecido tanto la generosidad de Antonio Lara Quero como el trabajo de restauración realizado por Sebastián Montes Carpio.