Las pinturas rupestres descubiertas por GEKO obtienen la máxima protección patrimonial como Bien de Interés Cultural

La Cueva Carlota de Adamuz y otros hallazgos realizados por el Grupo Espeleológico Kart-Oba pasan a formar parte del patrimonio protegido de Andalucía

Álvaro Horcas - Servicios informativos
15 de junio de 2026 a las 14:00h
Actualizado: 15 de junio de 2026 a las 14:38h
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Pintura rupestre. FOTO: GEKO
Pintura rupestre. FOTO: GEKO

El Grupo Espeleológico Kart-Oba (GEKO) vive uno de los momentos más importantes de su trayectoria tras la incorporación de varios de sus descubrimientos arqueológicos al catálogo oficial de Bienes de Interés Cultural (BIC) de Andalucía.

La declaración supone un importante reconocimiento al trabajo desarrollado por este colectivo durante los últimos años en la localización, estudio y documentación de estaciones de arte rupestre repartidas por distintos puntos de la provincia de Córdoba.

En apenas siete años de actividad, GEKO ha conseguido descubrir un total de cuatro enclaves con manifestaciones pictóricas prehistóricas. Tres de ellos se encuentran en Sierra Morena y el Alto Guadiato: la Cueva de La Estrella, la Cueva de Al-Kanz, ambas en Espiel, y la Cueva Carlota, localizada en el término municipal de Adamuz. A estos hallazgos se suma el Abrigo Fernando, situado en Carcabuey, dentro del Parque Natural de las Sierras Subbéticas.

Cueva Carlota (Adamuz) Foto de archivo
Cueva Carlota (Adamuz) Foto de archivo -

Uno de los descubrimientos más relevantes es la Cueva Carlota, que se convierte en el primer enclave de arte rupestre declarado Bien de Interés Cultural en el municipio de Adamuz.

Esta pequeña cavidad se encuentra en el paraje de Peñarrubia, junto a la conocida Cueva Miñante, y alberga pinturas rupestres esquemáticas realizadas con pigmentos de color rojo que los especialistas sitúan cronológicamente entre el Neolítico y la Edad de los Metales, dentro de la denominada Prehistoria Reciente.

Las manifestaciones conservadas incluyen puntos, trazos y figuras esquemáticas parcialmente afectadas por desprendimientos naturales de la roca, aunque mantienen un notable interés científico y patrimonial para el conocimiento de las primeras comunidades humanas que habitaron Sierra Morena.

La Cueva Carlota fue descubierta el 23 de diciembre de 2024 por el espeleólogo Abén Aljama Martínez, integrante de GEKO, en el marco de los trabajos de prospección que desarrolla el grupo en diferentes espacios naturales de la provincia.

La inclusión de estos enclaves en el catálogo oficial del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico garantiza su protección y conservación, al tiempo que reconoce la importancia de unos hallazgos que amplían el conocimiento sobre el arte rupestre cordobés.

Desde GEKO han mostrado su satisfacción por este reconocimiento, que avala años de trabajo de campo, investigación y colaboración con las administraciones responsables de la protección del patrimonio histórico.

La declaración como Bien de Interés Cultural supone además un impulso para la divulgación del patrimonio arqueológico de municipios como Adamuz, Espiel o Carcabuey, reforzando el valor cultural e histórico de estos territorios dentro del conjunto patrimonial andaluz.

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