La reciente emisión del programa "Lo Divino y lo Humano" de Radio Córdoba (Cadena SER) ha vuelto a poner bajo el foco una de las figuras más brillantes y queridas de nuestra historia: el escultor Juan Martínez Cerrillo. Bajo la premisa de que "hay escultores que tallan madera y otros que moldean la memoria de una ciudad", este espacio sonoro invita a redescubrir al artista bujalanceño que supo ponerle rostro a la devoción andaluza.
Nacido en Bujalance el 4 de abril de 1910, Martínez Cerrillo no solo fue un escultor e imaginero; fue un creador polifacético capaz de dominar la pintura y el arte del cuero, dejando un legado que sigue vivo hoy, más de tres décadas después de su fallecimiento en 1989.

El sello de un genio en su tierra natal
Aunque se trasladó a Córdoba siendo niño para formarse en la Escuela de Artes y Oficios, Martínez Cerrillo nunca olvidó sus raíces. Para los vecinos de Bujalance, su nombre está ligado a nuestras devociones más profundas, habiendo dejado en su pueblo natal obras de una calidad excepcional:
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Nuestro Padre Jesús Rescatado (1954): Una de sus tallas más imponentes, que recibe culto en la Ermita de la Vera Cruz.
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María Santísima de la Esperanza (1955): Situada también en la Ermita de la Vera Cruz, es el reflejo perfecto de su ideal de belleza maternal .
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Virgen de la Cabeza (1955): Gracias a su gubia, Bujalance recuperó la imagen de la "Morenita" tras la pérdida de la original durante la guerra.
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Nuestra Señora de la Alegría: Una de sus primeras obras de gloria (1942), que hoy procesiona desde la "Catedral de la Campiña" .
Además de su legado artístico, el municipio rinde homenaje permanente a su figura con una calle que lleva su nombre, en la barriada de 'licersa' consolidando su lugar como uno de nuestros vecinos más ilustres .
La "mirada Cerrillo": Dulzura y serenidad
Lo que hace que una obra de Martínez Cerrillo sea reconocible al instante es su humanidad. El artista evitaba el dramatismo excesivo y prefería dotar a sus imágenes de una "dulzura expresiva" que conectara directamente con el corazón del fiel .
Técnicamente, destacaba por la talla directa sobre la madera, un método espontáneo que le permitía buscar la forma definitiva desde el primer golpe de gubia, sin necesidad de modelos previos en barro. Sus rostros, con ojos grandes de cristal y miradas profundas, han definido la estética de la Semana Santa cordobesa del siglo XX.
Un maestro del cuero y el pincel
Pero Cerrillo fue mucho más que un imaginero. Fue un auténtico renovador del guadamecí (cuero repujado y policromado), una técnica de origen califal que él elevó a la categoría de arte mayor . Sus trabajos en cuero, que le valieron el título de Artesano Distinguido en 1972, pueden encontrarse en hermandades de toda España y en países como Argentina o Venezuela .
Incluso en su faceta como pintor, donde destacó por sus óleos a espátula, capturó la luz y el ambiente de los rincones más típicos de nuestra provincia, demostrando que su talento no conocía límites de formato .
Conclusión: "Yo he sido lo que Córdoba ha querido que sea"
Esta frase, pronunciada por el propio artista y rescatada ahora para ese podcast, resume su humildad y su entrega absoluta al servicio del pueblo. Para Bujalance, Juan Martínez Cerrillo es el artista que supo dibujar nuestra mirada y convertir la madera en un puente hacia la esperanza. Un legado eterno que, cada vez que sale a la calle en procesión, nos recuerda la grandeza de nuestra propia historia .