El Consejo de Ministros ha dado luz verde a un nuevo decreto con el que el Gobierno mantiene parte de las medidas económicas adoptadas para hacer frente a las consecuencias derivadas del conflicto en Oriente Medio. Entre ellas destaca la continuidad de las ayudas al combustible para los sectores profesionales y una reducción progresiva de las bonificaciones dirigidas a los hogares.
El plan aprobado contempla una inversión de 1.825 millones de euros, destinada a sostener diferentes actuaciones económicas. En el caso de agricultores y transportistas, se mantiene la rebaja de 20 céntimos por litro de carburante, a la que se suma una nueva línea de apoyo para el sector agrario destinada a la compra de fertilizantes.
Para los conductores particulares, el descuento en el precio del combustible se mantendrá durante los próximos meses, aunque irá disminuyendo de forma escalonada. La bonificación será de 20 céntimos por litro en julio, bajará a 15 céntimos en agosto, se reducirá a 10 céntimos en septiembre y quedará en 5 céntimos durante octubre, momento en el que está prevista su desaparición.
No obstante, el decreto incorpora un mecanismo de protección automática que permitirá recuperar la ayuda máxima si los precios de los carburantes vuelven a dispararse. En concreto, la bonificación regresará a los 20 céntimos por litro si la inflación de los combustibles supera el 15%, una medida que también podrá aplicarse a la electricidad y al gas natural en caso de fuertes incrementos.