El campo cordobés volverá a movilizarse el 29 de enero contra el acuerdo con Mercosur y el recorte de la PAC

Organizaciones agrarias alertan de que el sector ha llegado al límite y denuncian competencia desleal, pérdida de rentabilidad y abandono de explotaciones

23 de enero de 2026 a las 14:18h
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Representantes de las organizaciones agrarias durante la rueda de prensa de presentación de la concentración «No a Mercosur. En defensa de la soberanía alimentaria. Por una PAC más fuerte», convocada para el próximo 29 de enero.
Representantes de las organizaciones agrarias durante la rueda de prensa de presentación de la concentración «No a Mercosur. En defensa de la soberanía alimentaria. Por una PAC más fuerte», convocada para el próximo 29 de enero.

El sector agrario cordobés volverá a salir a la calle el próximo 29 de enero para protestar contra la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, así como contra el resto de tratados con terceros países que, según denuncian, utilizan al campo como moneda de cambio. La movilización también se dirige contra la propuesta del nuevo Marco Financiero Plurianual de la UE, que podría suponer un recorte presupuestario y el debilitamiento estructural de la Política Agraria Común (PAC).

Bajo los lemas “No a Mercosur”, “En defensa de la soberanía alimentaria” y “Por una PAC más fuerte”, las organizaciones convocantes advierten de que la situación del campo es ya insostenible. La reducción del número de agricultores y ganaderos activos, el cierre de explotaciones y el desplome de la cabaña ganadera han dejado de ser una amenaza futura para convertirse en una realidad, especialmente en Andalucía.

Rechazo frontal al acuerdo con Mercosur

En relación con Mercosur, el sector agrario denuncia que se trata de un acuerdo desequilibrado y sin reciprocidad, que permitirá la entrada en el mercado europeo de productos procedentes de países que no cumplen las mismas exigencias sanitarias, medioambientales y laborales que se imponen a los productores europeos. Esta situación, subrayan, genera una competencia desleal que pone en riesgo sectores estratégicos de la provincia de Córdoba, como los cítricos, la aceituna de mesa o la ganadería.

Incluso en productos como el aceite de oliva o el vino, que podrían parecer beneficiados, las organizaciones advierten de que los largos periodos transitorios y la falta de garantías reales impedirán ventajas a corto plazo, pudiendo incluso generar efectos negativos.

Asimismo, consideran insuficientes las cláusulas de salvaguardia incluidas en el acuerdo, al tratarse de anexos difíciles de controlar en una Unión Europea sin un sistema común y eficaz de control de fronteras.

Una PAC en riesgo

Otro de los ejes centrales de la protesta es la defensa de una PAC fuerte y con presupuesto propio. El nuevo marco financiero planteado por la Comisión Europea apunta, según el sector, a un recorte presupuestario y a la desaparición de la arquitectura actual de la PAC, lo que debilitaría gravemente al modelo agrario europeo y pondría en riesgo la seguridad alimentaria.

Las organizaciones agrarias insisten en que la PAC no puede convertirse en un elemento residual ni en una moneda de cambio dentro de los debates presupuestarios de la UE, ya que de ella dependen el equilibrio territorial, la sostenibilidad ambiental y la supervivencia del mundo rural.

Costes, burocracia y agua

A estas reivindicaciones se suman el incremento de los costes de producción, especialmente en fertilizantes y energía, y una burocracia creciente que, lejos de simplificar, complica el trabajo diario de agricultores y ganaderos y resta competitividad al sector.

En materia de agua, el campo cordobés exige garantías de acceso a los recursos hídricos, inversiones en infraestructuras, ampliación de regadíos y un reparto equitativo entre territorios, apostando por un Plan Hidrológico Nacional justo que contemple todas las fuentes disponibles y evite el uso político del agua.

Defensa de los consumidores

Las organizaciones convocantes subrayan que la movilización no solo defiende a agricultores y ganaderos, sino también a los consumidores. La soberanía y la seguridad alimentarias, afirman, solo pueden garantizarse mediante un control exhaustivo de los productos agroalimentarios importados, asegurando que cumplen las mismas normas que se exigen a la producción europea.

ASAJA, COAG, UPA y Cooperativas Agro-alimentarias reafirman así su compromiso con la defensa del modelo agrario europeo y llaman tanto a las instituciones comunitarias como al Gobierno de España a actuar con responsabilidad y visión de futuro.

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