El Entierro del Galgo: la tradición que despide el Carnaval en El Carpio

Una celebración popular que sustituye al tradicional Entierro de la Sardina y marca el final del Carnaval en El Carpio

15 de febrero de 2026 a las 10:49h
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Entierro del Galgo de El Carpio en una edición anterior. Foto: Ayto. El Carpio
Entierro del Galgo de El Carpio en una edición anterior. Foto: Ayto. El Carpio

Cada año, cuando el Carnaval llega a su fin y se abre paso el tiempo de Cuaresma, El Carpio revive una de sus tradiciones más singulares y reconocibles: el Entierro del Galgo, una celebración popular que combina humor, identidad local y participación vecinal.

Lejos del clásico Entierro de la Sardina que se celebra en muchos municipios, esta localidad cordobesa ha sabido adaptar el rito carnavalesco a su propia historia y símbolos, convirtiendo al galgo en protagonista absoluto de la despedida festiva.

Un símbolo con identidad propia

La elección del galgo no es casual. A los vecinos de El Carpio se les conoce tradicionalmente con el sobrenombre de galgos, un apelativo popular que ha terminado por convertirse en seña de identidad colectiva. A partir de esta referencia, el Entierro del Galgo se ha consolidado como una expresión cultural propia, reconocible y diferenciadora.

Lo que comenzó hace más de una década como una iniciativa vecinal, impulsada en el barrio de Haza de Gracia, ha evolucionado hasta convertirse en uno de los actos más esperados del calendario festivo local, atrayendo también a visitantes de otros puntos de la comarca del Alto Guadalquivir.

Un funeral festivo para despedir el Carnaval

La celebración sigue una escenificación cargada de ironía y tradición. Una figura de galgo, elaborada artesanalmente en cartón piedra, recorre las calles en un cortejo que simula un entierro popular. Los participantes, ataviados de riguroso luto —aunque con un marcado tono carnavalesco— acompañan la comitiva entre música, coplas y ritmos festivos.

Batucadas, chirigotas y agrupaciones locales ponen sonido a una procesión que mezcla el ambiente festivo con la parodia del duelo, manteniendo viva la esencia del Carnaval hasta el último momento.

El acto culmina con la quema simbólica del galgo, un gesto que representa el cierre definitivo del periodo carnavalesco y el inicio de una etapa más sobria marcada por la Cuaresma.

Una fiesta con vocación popular

Más allá del simbolismo, el Entierro del Galgo es también una jornada de convivencia. Tras la quema, la celebración suele continuar con actividades pensadas para todos los públicos, como concursos de disfraces, chocolatadas populares y encuentros vecinales que refuerzan el carácter comunitario de la cita.

Este componente participativo ha sido clave para que la tradición se mantenga viva y siga creciendo año tras año, integrando a distintas generaciones y reforzando el sentimiento de pertenencia al municipio.

Tradición viva y patrimonio inmaterial

El Entierro del Galgo no es solo una anécdota festiva, sino un ejemplo de cómo las tradiciones populares evolucionan y se adaptan al contexto local sin perder su esencia. En El Carpio, esta celebración se ha convertido en una manifestación de patrimonio cultural inmaterial, transmitida de forma natural entre vecinos y visitantes.

Su consolidación demuestra que las fiestas populares siguen siendo una herramienta fundamental para preservar la identidad local, fomentar la participación ciudadana y mantener vivo el espíritu del Carnaval, incluso en su despedida.

Una tradición singular que, año tras año, vuelve a recordarle a El Carpio que la cultura popular también se construye desde lo cercano, lo compartido y lo propio.

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