El Alto Guadalquivir ha vivido este pasado fin de semana uno de los momentos más significativos del calendario cofrade, con la celebración de numerosos actos de Cuaresma que, de forma conjunta, han servido para anunciar la inminente llegada de la Semana Santa en la comarca. Pregones, exaltaciones y conciertos han marcado una agenda cultural y religiosa cargada de emoción, sentimiento y arraigo popular.
En Villa del Río, el Teatro Municipal Olimpia acogió el pregón oficial de la Semana Santa 2026, pronunciado por Francisco Laguna Menor en un acto solemne organizado por el Área de Cultura del Ayuntamiento. La cita reunió a autoridades civiles y religiosas, así como a representantes del tejido cofrade local, en una ceremonia que destacó por su cuidada puesta en escena y su acompañamiento musical a cargo de la Banda de Música de la A.M.C. “Puente Romano”. El pregón, profundamente inspirado en la fe y la tradición, evocó además el legado espiritual del Papa Juan XXIII, poniendo el acento en valores como la obediencia y la paz.

También en Bujalance, la conocida como Catedral de la Campiña fue escenario de otro de los grandes momentos del fin de semana. Encarni Gutiérrez Valera, figura muy vinculada a la vida parroquial y cofrade, ofreció un pregón íntimo y cargado de vivencias personales. A través de un recorrido por su trayectoria vital, la pregonera conectó con el público evocando recuerdos de infancia, su vinculación con distintas hermandades y su profunda devoción mariana. El acto, que contó con acompañamiento musical del grupo de cámara Ébony Sounds, concluyó con un cálido reconocimiento institucional y el anuncio del pregonero para 2027 que será Manuel Ángel Correas Coca.

En Lopera, la Casa de la Tercia se llenó para escuchar a Marilina Espinosa Vallejo, quien protagonizó un pregón marcado por la cercanía y la religiosidad. La pregonera transmitió con intensidad sus vivencias en torno a la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, en un discurso que caló entre los asistentes. Durante el acto, además, se dio a conocer que Soledad Alcalá Giménez será la encargada de pronunciar el pregón el próximo año.

Por su parte, Villafranca de Córdoba vivió igualmente una jornada de gran emotividad con el pregón ofrecido por María Dolores Gil. Su intervención, profundamente personal y enriquecida por experiencias como su paso por Tierra Santa, logró conectar con el sentir colectivo de un pueblo volcado con su Semana Grande. El acto contó con la implicación de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Caridad, consolidándose como uno de los momentos más destacados de la Cuaresma local.

La música cofrade tuvo también un papel protagonista en Montoro, donde se celebró el XXXI Concierto de Marchas Procesionales de la Agrupación Musical Jesús Caído. La actuación puso el broche final al ciclo de conciertos de Cuaresma, destacando por un repertorio emotivo y cuidado. Durante el evento se hizo entrega de la distinción “Cofrade del Año” a Miguel García Espósito, y se vivieron momentos especialmente significativos como la despedida de la presidenta Manuela de la Rosa. El concierto concluyó con una sentida dedicatoria al músico fallecido Fernando Cachinero.

Finalmente, en El Carpio, la tradición tomó forma en la Exaltación de la Saeta 2026, celebrada en la Peña Cultural Flamenca. El acto combinó la palabra del conferenciante Juan Alcalá con el cante de Lucía Leiva y Antonio Ortega, ofreciendo una experiencia cargada de emoción que puso en valor esta expresión única del sentir cofrade andaluz.

En conjunto, un fin de semana que ha evidenciado la fuerza de la tradición, la implicación de las hermandades y el profundo arraigo de la Semana Santa en los municipios del Alto Guadalquivir, donde la Cuaresma no solo se vive, sino que se siente como antesala de una de las celebraciones más esperadas del año.