La comarca del Alto Guadalquivir se prepara para adelantar sus relojes en la madrugada de este domingo, en un cambio de hora que volverá a marcar el inicio del horario de verano sin una fecha clara para su eliminación. Esta noche, a las 02:00 horas, serán las 03:00, por lo que vecinos perderán una hora de sueño en una jornada que tendrá solo 23 horas.
Este ajuste llega además en un momento de especial actividad en la comarca, a las puertas de la Semana Santa, uno de los periodos con mayor movimiento en las calles, en el comercio y en la vida social de estos municipios. La ampliación de las horas de luz por la tarde favorecerá los desplazamientos, los encuentros y la asistencia a actos, aunque obligará a una rápida adaptación de los horarios cotidianos.
Pese a que durante años se ha apuntado a la posibilidad de eliminar el cambio horario en el conjunto de Europa, lo cierto es que la medida sigue vigente. La falta de acuerdo entre los países de la Unión Europea ha impedido fijar un calendario definitivo para su supresión, por lo que este sistema continuará aplicándose también en los próximos años.
En el día a día, el impacto es inmediato. El adelanto horario puede provocar cansancio, alteraciones del sueño o menor concentración durante los primeros días, una situación que se deja notar especialmente en niños y personas mayores. Aun así, el cambio trae consigo tardes más largas y una mayor disponibilidad de luz natural, algo que en zonas como el Alto Guadalquivir se traduce en más vida en la calle con la llegada de la primavera.
De este modo, y mientras no haya una decisión firme a nivel europeo, la comarca volverá a adaptarse a este ajuste estacional que, una vez más, marca el paso hacia los meses de mayor actividad social, cultural y económica del año.