Los municipios de Bujalance y El Carpio han acogido en las últimas semanas diversas actividades enmarcadas en el Programa de Hábitos de Vida Saludables, con la participación activa de profesionales sanitarios de la Unidad de Gestión Clínica (UGC) de ambas localidades.
Estas intervenciones han estado dirigidas al alumnado de centros educativos, con el objetivo de fomentar la actividad física, la alimentación equilibrada y el bienestar integral desde edades tempranas.
Actividad física y promoción de la salud en el entorno escolar
En El Carpio, el Instituto de Educación Secundaria Garci Méndez ha celebrado una jornada de actividad física en la que ha participado personal sanitario, ofreciendo asesoramiento técnico dentro de los protocolos de salud escolar.
Por su parte, en Bujalance, la Escuela Profesional SAFA ha organizado una marcha deportiva en la que han participado distintos centros educativos del municipio, reforzando la importancia del ejercicio físico entre jóvenes de entre 12 y 16 años.
La presencia de la enfermería referente en centros educativos en estas actividades responde a líneas estratégicas como el seguimiento de programas de promoción de la salud y la sensibilización en materia de protección de la infancia.
Taller inclusivo: salud sin barreras
Además, en Bujalance se ha desarrollado el taller inclusivo “SALUD-te sin barreras: Por una Alimentación Saludable”, una iniciativa centrada en el bienestar físico, emocional y social.
La actividad ha sido coordinada por la enfermera referente de centros educativos, María José Villegas, y ha contado con la colaboración de profesionales de enfermería familiar y comunitaria, así como del área de trabajo social.
El proyecto se estructuró en dos fases: una primera de formación técnica dirigida al alumnado de SAFA, y una segunda en la que estos estudiantes trasladaron los conocimientos adquiridos a usuarios del centro ocupacional Ademi, en un ejercicio de aprendizaje compartido e inclusión.
Alimentación saludable y convivencia
Durante la jornada, los participantes elaboraron un “semáforo nutricional” para clasificar los alimentos de forma visual y accesible, facilitando la comprensión de una dieta equilibrada.
La actividad concluyó con un desayuno saludable, consolidando un espacio de convivencia donde se integraron conocimientos, emociones y valores sociales.
Con este tipo de iniciativas, Bujalance y El Carpio refuerzan su apuesta por la educación en salud desde una perspectiva integral, promoviendo no solo hábitos saludables, sino también la inclusión y la participación activa de toda la comunidad educativa.