La llegada de episodios de altas temperaturas vuelve a poner sobre la mesa la importancia de adoptar medidas de prevención frente al calor, especialmente en una comarca como el Alto Guadalquivir, donde durante los meses más cálidos los termómetros pueden superar con facilidad los 40 grados.

A través de la campaña informativa “El calor no avisa”, la Junta de Andalucía recuerda la importancia de mantener hábitos que ayuden a prevenir golpes de calor, deshidratación y otros problemas de salud derivados de la exposición prolongada a temperaturas extremas.
Uno de los consejos principales es hidratarse frecuentemente, aunque no se tenga sed, evitando bebidas azucaradas o alcohólicas y apostando por agua, frutas y alimentos ricos en líquidos. Además, se recomienda evitar comidas pesadas, vestir ropa ligera, transpirable y de colores claros, así como protegerse del sol durante las horas centrales del día.
También se insiste en la importancia de mantener viviendas frescas, bajando persianas y cerrando ventanas durante las horas de mayor calor, ventilando preferentemente por la noche y utilizando ventiladores o climatización cuando sea posible.

Especial vigilancia con personas vulnerables
La campaña pone especial atención en colectivos más sensibles al calor, como personas mayores, niños y niñas o mujeres embarazadas.
En el caso de los mayores, se recuerda que suelen tener menos sensación de sed y menor capacidad para regular la temperatura corporal, aumentando el riesgo de deshidratación o complicaciones asociadas a enfermedades crónicas. Por ello, se aconseja vigilar síntomas, recordar la hidratación frecuente y procurar espacios frescos, especialmente en personas que viven solas.

En niños y niñas, el calor puede afectar con mayor rapidez, por lo que se recomienda evitar la exposición solar en horas centrales, reforzar la hidratación y prestar atención a señales de alerta como mareos, cansancio extremo, dolor de cabeza o náuseas.
Las mujeres embarazadas también deben extremar precauciones, priorizando la hidratación, evitando largas exposiciones al sol y apostando por ropa cómoda y alimentación ligera.
Errores frecuentes que pueden salir caros

Entre las advertencias, las autoridades sanitarias recuerdan algunos errores habituales que pueden agravar los efectos del calor: hacer deporte intenso bajo el sol, consumir alcohol para “refrescarse”, abusar de bebidas azucaradas o dejar a personas dentro de vehículos estacionados, una situación especialmente peligrosa.
En una comarca acostumbrada a los veranos intensos como el Alto Guadalquivir, los expertos recuerdan que la prevención sigue siendo la mejor herramienta frente al calor extremo. Un gesto tan simple como beber agua con frecuencia o evitar el sol en determinadas horas puede marcar la diferencia y evitar situaciones de riesgo.