Abrir un negocio en el Alto Guadalquivir: la valentía de los jóvenes que apuestan por su tierra

Lejos de marcharse, una nueva generación de emprendedores apuesta por desarrollarse en los pueblos del Alto Guadalquivir y contribuir al desarrollo económico y social de la comarca

20 de julio de 2026 a las 19:01h
Guardar
Sandra Aguilar, joven emprendedora del Alto Guadalquivir.
Sandra Aguilar, joven emprendedora del Alto Guadalquivir.

Hay quienes creen que el futuro está a muchos kilómetros de casa. Que para crecer profesionalmente hay que hacer las maletas y buscar oportunidades en una gran ciudad. Sin embargo, en el Alto Guadalquivir también hay jóvenes que deciden recorrer el camino contrario. Quedarse, emprender y apostar por el pueblo en el que han crecido.

No es una decisión sencilla. Abrir un negocio implica asumir riesgos, invertir ahorros, enfrentarse a la incertidumbre y confiar en que el esfuerzo acabe encontrando respuesta. Pero cada nueva persiana que se levanta en municipios como Montoro, El Carpio, Villa del Río, Bujalance, Pedro Abad o Adamuz supone mucho más que la apertura de un comercio: es una apuesta por mantener vivos los pueblos y acercar nuevos servicios a sus vecinos.

Esta semana, Sandra Aguilar, una joven de El Carpio ha dado ese paso con la apertura de una clínica de audiología avanzada, un proyecto que comenzó a tomar forma en agosto del pasado año y que ha visto la luz tras meses de trabajo, obras e inversión propia.

Como ocurre con muchos emprendedores, reconoce que el miedo la acompañó hasta el último momento. "Tenía miedo de no tener ninguna llamada, ninguna cita, ni siquiera que alguien entrara a preguntar qué había abierto."

Esa incertidumbre es una sensación compartida por quienes deciden iniciar un proyecto empresarial en un municipio pequeño, donde cada cliente cuenta y donde hacerse un hueco requiere tiempo, constancia y mucha paciencia.

A ello se suman las dificultades económicas. En su caso, explica que la compra del equipamiento especializado y la adecuación del local han supuesto una importante inversión que, por el momento, ha tenido que afrontar sin ayudas públicas.

Como si los nervios no fueran suficientes, la víspera de la inauguración llegó un nuevo contratiempo. "El día antes me hicieron cuatro agujeros enormes en el techo. A las once de la noche estaba llorando mientras los tapaban para que todo estuviera listo."

Sandra Aguilar, joven emprendedora del Alto Guadalquivir.
Sandra Aguilar, joven emprendedora del Alto Guadalquivir. -

Mucho más que abrir un negocio

Detrás de muchos de estos proyectos no solo existe el deseo de crear un puesto de trabajo propio. También hay una voluntad de ofrecer servicios que mejoren la calidad de vida de los vecinos.

En este caso, la joven emprendedora explica que una de sus motivaciones era evitar que muchas personas mayores tengan que desplazarse hasta Córdoba para realizar gestiones o acudir a una consulta.

"Muchas veces tienen que depender de sus hijos, pedir horas en el trabajo, coger el coche y perder toda la mañana para una cita. Ahora pueden venir andando y hacerlo aquí", explica Sandra.

Su experiencia también la lleva a lanzar un mensaje a otros jóvenes que estén pensando en emprender. "Que lo hagan. Si los que vivimos aquí nos vamos siempre a Córdoba o a otros pueblos que están creciendo, el nuestro no crecerá. Tenemos que esforzarnos entre todos para que siga teniendo vida y oportunidades."

La inauguración dejó uno de los momentos más emotivos de la jornada cuando, antes de dirigirse a los asistentes, escuchó la voz de su abuela animándola desde el público. Bajó a abrazarla y ambas rompieron a llorar, un instante que resume el apoyo familiar que, asegura, ha sido fundamental durante todo el proceso.

Las primeras horas de trabajo también trajeron el alivio que tanto esperaba. Las reservas llegaron incluso desde Montoro, una señal de que el boca a boca y el respaldo de familiares y amigos en la difusión de su nuevo negocio comenzaban a dar sus frutos.

Historias como esta reflejan que, pese a las dificultades, todavía hay una generación que cree que el futuro del Alto Guadalquivir también se puede construir desde sus propios pueblos. Porque cada nuevo comercio que abre sus puertas no solo representa el sueño de quien emprende; también es una oportunidad para fijar población, generar actividad económica y seguir dotando de vida a una comarca que necesita jóvenes dispuestos a apostar por ella.

Añadir Beconet Noticias como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora
Sobre el autor
Pablo Herrera
Pablo Herrera

Periodista

Ver biografía
Archivado en
Lo más leído