El anuncio del cierre de las instalaciones de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero en Montoro ha generado una profunda preocupación en el municipio. El Ayuntamiento ha mostrado su rechazo a una decisión que considera un duro golpe para el sector oleícola y para la economía de la comarca, al tiempo que ha solicitado la mediación del Ministerio de Agricultura y de la Junta de Andalucía para intentar evitar la clausura.
La decisión afectará también a los centros de Martos y Lucena, aunque en este último caso las instalaciones ya se encontraban temporalmente sin actividad. En Montoro, el cierre supondrá además el despido de trabajadores de la plantilla y la pérdida de un enclave histórico vinculado al olivar, ubicado en la calle Estación y conocido durante años por albergar la antigua Feria del Olivo.
El Pleno del Ayuntamiento ha aprobado por unanimidad una declaración institucional de urgencia en la que expresa su "más absoluto rechazo" a una medida que atribuye a criterios "exclusivamente económicos y mercantilistas". El Consistorio considera que una fundación sin ánimo de lucro como el Patrimonio Comunal Olivarero debe priorizar el desarrollo social, la investigación y el apoyo al territorio olivarero.
La alcaldesa de Montoro, Lola Amo, advirtió durante la sesión plenaria de que el cierre supondrá "un golpe directo al tejido social y económico de la comarca", además de la pérdida de empleo y de una actividad ligada a la historia del municipio y del sector del aceite de oliva.
Ante esta situación, el Ayuntamiento ha instado al presidente y al patronato de la fundación a reconsiderar la decisión y ha pedido la implicación del Ministerio de Agricultura y de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía, ambas presentes en los órganos de gobierno de la entidad, para estudiar alternativas que permitan mantener abiertas las instalaciones y proteger los puestos de trabajo.
Un siglo ligado al olivar
La historia del Patrimonio Comunal Olivarero se remonta a 1925, con la creación de la Asociación Nacional de Olivareros de España. A lo largo de las décadas fue evolucionando hasta constituirse como fundación en 2002, manteniendo una red de almacenes cuyo objetivo ha sido garantizar la reserva de aceite de oliva y contribuir a la estabilidad del mercado.
Las instalaciones de Montoro forman parte de esa red histórica y han desempeñado un papel relevante en el almacenamiento de aceite y en el desarrollo del sector oleícola de la comarca.