Montoro ha vuelto a rendir homenaje a una de sus tradiciones más emblemáticas con la celebración del Concurso de Arrastre de Mulos, organizado por la Asociación Cultural Montoro Ecuestre. Una cita que no solo pone a prueba la fuerza de los animales, sino que reivindica el papel histórico del mulo en las labores del campo y en la vida cotidiana de la sierra.
El presidente de la asociación, Toni Noguera, destacó que el concurso se celebra desde hace años con el objetivo de conservar una tradición profundamente ligada al municipio. “El mulo siempre ha sido un animal muy utilizado en la sierra de Montoro y aún hoy continúa desempeñando su labor en lugares donde la maquinaria no puede acceder”, explicó.
En la prueba se valora especialmente la nobleza del animal, su grado de doma, el sometimiento, la fuerza y el tiempo empleado en completar el recorrido. El reglamento establece normas estrictas para garantizar la seguridad y el bienestar animal, prohibiendo cualquier maltrato y fijando penalizaciones por incumplimiento.
El concurso se divide en tres categorías según la alzada del animal: mulos pequeños, medianos y grandes, con pesos progresivos que oscilan entre los 250 y los 470 kilos en salida y llegada. Además, se realizan tres paradas obligatorias y se controla el tiempo máximo de seis minutos para completar el recorrido. En caso de que la pista de arena presente mayor dificultad, los jueces pueden rebajar el peso estipulado.
Antes del inicio, la organización procede a medir a los animales para encuadrarlos en su categoría correspondiente, asegurando la equidad de la competición. “Es como en el boxeo, cada uno compite en su nivel”, señaló Noguera.
La actividad congrega a numerosos aficionados, no solo de Montoro, sino también de la comarca, alcanzando alrededor de un centenar de caballistas entre caballos, mulos y carros en las distintas actividades que organiza la asociación.
Más allá del concurso, la Asociación Cultural Montoro Ecuestre mantiene un intenso calendario de eventos, siendo la próxima cita la tradicional romería de la Virgen de la Fuensanta, donde volverán a participar activamente, siempre respetando la normativa y el desarrollo seguro de la celebración.
Con iniciativas como esta, Montoro reafirma su compromiso con la conservación de sus tradiciones rurales y el respeto por un animal que ha sido clave en su historia agrícola y serrana.