Montoro vivió el pasado sábado un acto muy especial con el descubrimiento del azulejo que da nombre a la calle dedicada a Catalina Alanzabes Pabón, conocida popularmente como “Catalina la Sabia”, una mujer muy presente en la memoria colectiva del municipio.
Durante la ceremonia se realizó un recorrido por su vida y por las historias y testimonios transmitidos de generación en generación, que hablan de una figura singular, rodeada de un halo de sabiduría, misterio y humanidad. Su recuerdo, profundamente arraigado entre quienes la conocieron, volvió a ocupar un lugar destacado en una jornada marcada por la emoción.
El homenaje contó con la presencia y el cariño de su familia, especialmente de su nieto y de sus bisnietos, que acompañaron el acto en una fecha muy significativa para todos ellos.
Con este azulejo, Montoro mantiene viva la memoria de una de esas personas que forman parte de la historia y las raíces del pueblo.