El Ayuntamiento de Montoro mantuvo ayer por la mañana una reunión con técnicos de TRAGSA para analizar la situación del río a su paso por el municipio tras el reciente tren de borrascas que ha afectado a la provincia.
Las lluvias de las últimas semanas han provocado un importante aumento del caudal del Río Guadalquivir, además de arrastres de sedimentos y vegetación en distintos puntos del cauce. Ante esta situación, el encuentro sirvió para evaluar el estado del río y estudiar posibles actuaciones que permitan recuperar las zonas más afectadas.
El tramo del Guadalquivir que atraviesa Montoro forma parte del Monumento Natural del Río Guadalquivir, un entorno protegido que destaca por su vegetación de ribera y su valor ambiental. Esta condición obliga a que cualquier intervención en el cauce deba realizarse con criterios de conservación y con la autorización de las administraciones competentes, entre ellas la Junta de Andalucía.
Desde el Ayuntamiento recuerdan que ya se había solicitado anteriormente a la Junta la puesta en marcha de un programa específico de actuaciones en el río, con el objetivo de intervenir de forma controlada en aquellos puntos donde se acumulan arrastres o vegetación.
Tras los daños ocasionados por las borrascas, el consistorio trabaja ahora en la elaboración de memorias técnicas para optar a las ayudas contempladas en el Real Decreto-ley aprobado por el Gobierno para hacer frente a los daños provocados por los temporales, que permite la colaboración de TRAGSA con los ayuntamientos en tareas de recuperación y acondicionamiento de cauces.
El objetivo es poder actuar en las zonas más afectadas del río sin comprometer el valor natural de este enclave, uno de los espacios más singulares del entorno de Montoro.