El Ayuntamiento de Bujalance ha publicado las bases reguladoras que regirán la concesión y uso de las casetas de la Feria Real 2026, un documento que define con detalle cómo se organizará uno de los principales espacios de convivencia, encuentro y ocio del municipio durante las fiestas de septiembre.
La normativa mantiene el modelo de feria abierta y popular, y busca reforzar la participación de colectivos locales bajo criterios de transparencia y concurrencia competitiva. Podrán optar asociaciones, cofradías, peñas, grupos y particulares, con un plazo de solicitud abierto del 1 al 15 de julio de 2026 en el registro municipal. Tendrán preferencia las entidades que ya participaron en la edición anterior, siempre que cumplan los requisitos establecidos.
El Ayuntamiento contempla tres modalidades de casetas: las juveniles, las casetas públicas o privadas abiertas y las casetas-puesto, adaptadas a diferentes estilos de gestión y propuestas de actividad. Esta diversidad pretende dar cabida a distintos perfiles sociales y reforzar la oferta de la feria, manteniendo su carácter tradicional pero con margen para la innovación en la programación.
Las bases ponen especial atención a la seguridad, la organización y la imagen del recinto ferial. El diseño de las casetas deberá respetar una estética tradicional, con limitaciones en el uso de materiales y la obligatoriedad de seguir los planos aprobados previamente. También se regulan aspectos como la instalación eléctrica, la ventilación de cocinas, la presencia de extintores, botiquín y seguro de responsabilidad civil, así como la gestión de residuos y el control de ruidos.
En cuanto a los plazos, el montaje podrá comenzar el 28 de agosto de 2026 y deberá estar finalizado antes del inicio de la feria, mientras que el desmontaje tendrá como fecha límite el 17 de septiembre. El incumplimiento de estas condiciones o de cualquier otra recogida en las bases podrá implicar sanciones que van desde la pérdida de la fianza hasta la retirada de la autorización.
El Ayuntamiento subraya que estas normas buscan garantizar una feria segura, ordenada y participativa, en la que la convivencia, el ambiente festivo y la implicación de los colectivos locales sigan siendo los principales protagonistas.