Las plantas termosolares Solacor I y Solacor II, ubicadas en El Carpio, incorporarán sistemas de almacenamiento energético dentro de un programa estatal de impulso a este tipo de tecnologías.
La actuación forma parte de una línea de ayudas gestionada por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, que ha concedido financiación a varios proyectos en España para desarrollar soluciones que permitan almacenar energía renovable.
Actuaciones en dos plantas de 50 megavatios
En el caso de El Carpio, los trabajos se desarrollarán en las dos plantas termosolares existentes, con una potencia de 50 megavatios cada una, donde se prevé la incorporación de sistemas de almacenamiento tanto en baterías como de carácter térmico.
Este tipo de instalaciones permite conservar parte de la energía generada durante las horas de mayor producción solar y utilizarla posteriormente, especialmente en momentos de menor radiación.
Adaptación al nuevo escenario energético
La introducción de sistemas de almacenamiento responde a los cambios en el sistema eléctrico, donde la producción renovable ha aumentado de forma significativa en los últimos años.
En este contexto, la posibilidad de almacenar energía facilita una gestión más flexible de la generación y contribuye a ajustar la oferta a la demanda en diferentes momentos del día.
Presencia en el sistema energético provincial
Las plantas Solacor, en funcionamiento desde hace más de una década, forman parte del conjunto de instalaciones renovables implantadas en el eje del Alto Guadalquivir, junto a otras infraestructuras energéticas distribuidas en la provincia.
La incorporación de estos sistemas supone una adaptación tecnológica de instalaciones ya existentes, en línea con las nuevas necesidades del sistema eléctrico.