La provincia de Córdoba afronta la primera semana de febrero con una situación hídrica claramente favorable gracias a las lluvias acumuladas en los últimos días. Según los datos actualizados de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), los embalses cordobeses se sitúan este martes 3 de febrero al 62,23% de su capacidad total, consolidando una tendencia al alza que aleja, por el momento, el riesgo de sequía. En el conjunto de la cuenca del Guadalquivir, el nivel medio alcanza el 60,57%, una cifra que confirma la mejoría generalizada tras los episodios de precipitaciones registrados.
Esta recuperación se deja sentir de manera especial en los pantanos de la comarca del Alto Guadalquivir, donde varios embalses presentan porcentajes muy elevados. El embalse de Yeguas, con una capacidad de 228,7 hectómetros cúbicos, se encuentra al 91,51%, mientras que Martín Gonzalo alcanza el 91,60% de sus 20,4 hectómetros cúbicos. El Guadalmellato también mantiene un nivel notable, con un 86,52%, y el Arenoso, uno de los más relevantes de la zona, se sitúa al 64,62%, reflejando igualmente la mejora tras las lluvias.
En el resto de la provincia, los datos continúan siendo positivos. San Rafael de Navallana roza el lleno con un 90,76%, Puente Nuevo alcanza el 90,38%, y Bembézar se sitúa en un sólido 88,40%. El pequeño embalse de Guadanuño presenta uno de los porcentajes más altos, con un 88,96%, mientras que Sierra Boyera, clave para el abastecimiento del norte de la provincia, se encuentra al 83,64% de su capacidad.
No obstante, no todos los embalses evolucionan al mismo ritmo. Vadomojón permanece por debajo de la media provincial, con un 49,03%, y el caso más llamativo vuelve a ser el de Iznájar, el mayor embalse de Andalucía, que pese a la mejoría general apenas alcanza el 33,19% de sus 920,2 hectómetros cúbicos. Por su parte, La Breña, segundo mayor pantano de la provincia, se sitúa al 55,31%, en una posición intermedia dentro del sistema.
La CHG ha informado además de que se están realizando desembalses controlados en La Colada, a razón de 5,2 metros cúbicos por segundo, una medida habitual para garantizar la seguridad de la infraestructura y regular los caudales ante la previsión de nuevas lluvias.
En conjunto, los datos confirman un escenario mucho más tranquilo que el vivido meses atrás, aunque desde los organismos gestores se insiste en la necesidad de mantener una gestión prudente y eficiente del agua, especialmente ante la irregularidad climática y la importancia estratégica de los recursos hídricos para el abastecimiento, la agricultura y la ganadería en la provincia de Córdoba.