Con la llegada de las altas temperaturas, una de las preguntas más habituales en los hogares es cuál de los dos sistemas resulta más económico: ¿el aire acondicionado o el ventilador? La respuesta no es tan sencilla como parece, ya que depende del uso que se haga de cada aparato, del tamaño de la vivienda y de la sensación de confort que se busque.
El ventilador consume mucha menos electricidad
Si se compara únicamente el consumo energético, el ventilador es el claro ganador. Un ventilador de pie o de techo suele consumir entre 10 y 75 vatios por hora, mientras que un aire acondicionado doméstico puede situarse entre los 700 y los 2.500 vatios, dependiendo de la potencia y de la eficiencia del equipo. Si nos referimos al aire centralizado, el consumo se marcharía hasta los 3.000 o 3.500 vatios.
Esto significa que un ventilador puede llegar a consumir hasta 20 o 30 veces menos electricidad que un aire acondicionado funcionando durante el mismo tiempo.
No enfrían de la misma manera
La gran diferencia está en cómo actúa cada aparato.
El ventilador no reduce la temperatura de la habitación. Lo que hace es mover el aire y favorecer la evaporación del sudor, lo que produce una sensación de frescor sobre la piel.
En cambio, el aire acondicionado sí baja la temperatura ambiente, por lo que resulta mucho más eficaz cuando el calor es intenso o cuando las temperaturas nocturnas dificultan el descanso.
¿Cuál sale más barato?
Si el objetivo es ahorrar en la factura de la luz, el ventilador es la opción más económica.
Un ventilador puede costar apenas unos céntimos al día si se utiliza varias horas. Un aire acondicionado, dependiendo de la potencia contratada y del precio de la electricidad, puede multiplicar ese gasto varias veces.
No obstante, los equipos modernos con tecnología inverter son mucho más eficientes que los modelos antiguos y permiten reducir considerablemente el consumo.
Cómo ahorrar si utilizas aire acondicionado
Aunque consume más energía, existen varias formas de hacer un uso más eficiente:
- Mantener la temperatura entre 25 y 26 grados.
- Cerrar puertas y ventanas mientras está funcionando.
- Bajar persianas o correr cortinas en las horas de más sol.
- Limpiar los filtros periódicamente para mejorar el rendimiento.
- Evitar encenderlo y apagarlo continuamente.
La mejor opción puede ser combinar ambos
Muchos expertos recomiendan utilizar el aire acondicionado para enfriar la estancia y, una vez alcanzada una temperatura agradable, mantener el confort con un ventilador. De esta forma se reduce el tiempo de funcionamiento del aire acondicionado y, por tanto, el gasto eléctrico.