Los agricultores y ganaderos del Alto Guadalquivir se encuentran pendientes de comprobar si figuran entre los beneficiarios de las ayudas extraordinarias habilitadas por el Gobierno tras los daños ocasionados por el tren de borrascas del pasado invierno. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha publicado ya una primera relación parcial de titulares de explotaciones agrarias que podrán acceder a estas subvenciones.
Estas ayudas, reguladas por el Real Decreto-ley 5/2026, están destinadas a compensar las pérdidas sufridas por explotaciones agrícolas y ganaderas en Andalucía y Extremadura, dos de las comunidades más afectadas por los temporales registrados entre finales de 2025 y comienzos de este año.
En comarcas como el Alto Guadalquivir, donde la agricultura sigue siendo uno de los pilares económicos, la medida ha generado gran expectación. Las distintas localidadaes sufrieron episodios de lluvias intensas que provocaron daños en cultivos, caminos rurales y explotaciones, en un contexto en el que las precipitaciones llegaron a superar los 300 litros por metro cuadrado en algunas zonas.
El listado, publicado a través del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), incluye a miles de potenciales beneficiarios en toda España, que ahora deberán realizar un trámite imprescindible: la aceptación expresa de la ayuda. El plazo para hacerlo se extiende durante 15 días a partir del 7 de abril, y la falta de respuesta dentro de ese periodo supondrá la pérdida automática del derecho a percibir la subvención.
Además de comprobar su inclusión en el listado, los titulares de las explotaciones deben verificar que sus datos son correctos y confirmar que cumplen con los requisitos exigidos, entre ellos que los daños declarados se corresponden con la realidad y que la ayuda no supera las pérdidas sufridas.
Estas ayudas forman parte de un paquete económico de gran envergadura impulsado por el Ejecutivo central para hacer frente a una de las campañas más complicadas de los últimos años. Solo en Andalucía, las pérdidas en el sector agrario han sido estimadas en más de 3.500 millones de euros, lo que llevó a la declaración de desastre natural por parte de la Junta.
En paralelo, organizaciones agrarias han valorado positivamente la puesta en marcha de estas líneas de apoyo, aunque mantienen la vigilancia sobre su aplicación para garantizar que ningún agricultor o ganadero del Alto Guadalquivir quede fuera del sistema. Mientras tanto, en el campo cordobés continúa la incertidumbre, a la espera de que estas ayudas contribuyan a recuperar la capacidad productiva tras meses marcados por el impacto de las lluvias.