El municipio de El Carpio volvió a escribir anoche una página inolvidable de su historia. La conmemoración del VII Centenario de la Villa de El Carpio reunió a autoridades, instituciones, representantes culturales y numerosos vecinos en una velada cargada de emoción, identidad y proyección hacia el futuro. Entre los asistentes se encontraron el Delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Córdoba, Adolfo Molina, y el Presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, cuya presencia reafirma el compromiso de las instituciones con el desarrollo cultural y patrimonial del municipio. También participaron autoridades civiles, militares y académicas, a quienes se agradeció su implicación en la celebración.
El presidente provincial, Salvador Fuentes, puso en valor la torre de Garci Méndez, símbolo visible del origen de El Carpio y vinculada al antiguo castillo de Sotomayor. Fuentes destacó que “hoy celebramos siete siglos de identidad de esta villa, motor agrícola, cultural y económico del Alto Guadalquivir, capaz de proyectarse hacia el futuro sin renunciar a sus raíces”. Subrayó además la importancia del patrimonio histórico y cultural de la localidad, señalando que la torre se erige como testigo generacional y emblema del municipio.
La noche quedó marcada por el estreno absoluto de la obra musical “Faro de un Río”, compuesta por Miguel Romero Sirvent e interpretada por la reconocida soprano Lucía Tavira, galardonada y con experiencia en los principales teatros de España, y acompañada por el ingeniero de sonido Rafael Martos, referente nacional en grabaciones para RTVE. La obra, inspirada en la torre de Garci Méndez y en la memoria del río Guadalquivir, emocionó al público desde sus primeros compases, llenando el Teatro Municipal de solemnidad, belleza y sentimiento, convirtiéndose en el broche musical perfecto de un acto histórico.

Otro de los momentos más emotivos fue el homenaje a Julián Hurtado de Molina Delgado, cronista oficial de la villa, quien fue nombrado Hijo Adoptivo de El Carpio por su dedicación y compromiso con el municipio. Hurtado de Molina también presentó su obra “Notas Carpeñas”, que recoge la memoria histórica y cultural del pueblo.
La celebración del VII Centenario de El Carpio no solo fue un acto de memoria, sino también un impulso hacia el futuro. Como destacó Fuentes, “este centenario es un ejemplo de cómo un pueblo puede celebrar su historia con rigor, sensibilidad y visión de futuro, convirtiendo el pasado en presente vivido y compartido”. Anoche, la villa brilló con luz propia, uniendo tradición y cultura, historia y progreso, y demostrando que su legado histórico sigue siendo motor de identidad, orgullo y proyección para las generaciones presentes y futuras.