El Villa del Río Futsal no pudo obrar el milagro y cayó con contundencia ante el Cádiz Futsal (6-3) en el Pabellón del Centro Histórico, en un partido que terminó certificando el descenso del conjunto villarrense a categoría provincial.
El encuentro se puso muy cuesta arriba desde el inicio. David adelantó pronto a los gaditanos (3’) y, pese a los intentos visitantes por asentarse en el partido, el Cádiz volvió a golpear con el tanto de Jesús Vicente Dopico (13’). Antes del descanso, los de Javi Garrido buscaron recortar distancias pero sin éxito.
En la segunda mitad, el Villa del Río asumió riesgos, pero lo que encontró fue un rival letal en transición. David firmaba su doblete (22’) para dejar un 3-0 que obligaba a una reacción casi imposible. Raúl (31’), Jorge Arriaza (37’) y Rafa (38’) ampliaron la ventaja hasta un duro 6-0. Ya en el tramo final, y con orgullo, los villarrenses maquillaron el resultado con un doblete de Carlos y un tanto de Alberto en apenas un minuto, dejando el definitivo 6-3.
El resultado, unido a la victoria de La Palma en Santaella, deja al Villa del Río en la 12ª posición empatado a puntos con los onubenses, pero con el gol-average perdido, lo que supone el descenso por arrastre en un final de temporada especialmente duro. Este descenso por arrastre sucede por descensos de categoría superiores; en este caso de 2 equipos de 2ª B que caen al grupo 17 de tercera; por lo que habría más equipos de la cuenta en el grupo y para ajustar el descenso en vez de ser para 4 equipos, serían para 5 y le ha tocado desgraciadamente al Villa del Río Futsal.
Más allá de lo deportivo, el desenlace deja un sabor muy amargo. El equipo se vio obligado a disputar dos partidos decisivos en apenas 24 horas, con un desplazamiento cercano a los 1.600 kilómetros entre ambos encuentros, una circunstancia que condicionó claramente el rendimiento en esta “final” por la permanencia.
Tras el partido, el presidente Quiterio Torralba quiso dirigirse a la afición con una carta abierta en la que asumía responsabilidades y agradecía el apoyo recibido: “Como máximo responsable del proyecto solo me queda pedir perdón a mi pueblo y a la mejor afición. Hemos luchado con nuestras armas por mantener la categoría. El fútbol tiene estas cosas y solo queda aprender”.
El dirigente también puso en valor el crecimiento del club en estos años y confirmó la continuidad del proyecto: “Seguiremos al frente. Lo más difícil ya lo hicimos, devolver el fútbol sala a nuestro pueblo. Ahora toca descansar, reflexionar y empezar a planificar la próxima temporada”.
Se cierra así una etapa para el Villa del Río Futsal, marcada por el esfuerzo y las adversidades en un final que deja la sensación de que el desenlace pudo haber sido muy diferente en otras circunstancias.