El Bujalance F.S. afronta este sábado a las 18:30 en el Pabellón Sebastián Moya Lorca su último partido de la temporada en Segunda División B Grupo 5, y lo hace con todo en juego: una posible clasificación para la Copa del Rey.
El rival no es cualquiera. Enfrente estará el Oleoinnova Mengíbar FS, líder de la categoría y ya campeón, en un cierre de liga que mide motivaciones muy distintas: los locales sin presión clasificatoria pensando en la promoción de ascenso y los de Lolo Vinos con la necesidad de ganar y esperar resultados.
El escenario para el Beconet es claro, pero exigente. El equipo necesita sumar los tres puntos en una pista siempre complicada y, además, depender de lo que ocurra en el duelo entre F.S. Jumilla y Zambú CFS Pinatar B. Solo una combinación favorable de resultados permitiría a los bujalanceños entrar en puestos de Copa del Rey. Para ello, el equipo vinícola no debe ganar su partido.
Otro rival a tener en cuenta era el Sima Granada, empatado a puntos con los jumillanos, pero ya ha jugado su partido de la jornada y ha perdido, por lo que un triunfo rojillo permitiría adelantar también al cuadro nazarí.
La ecuación es simple en teoría: ganar y esperar. La realidad, mucho más compleja. Enfrente estará el campeón de liga, y solo una actuación perfecta mantendrá viva la opción de cerrar el curso con premio copero.