La jornada dejó sensaciones muy distintas para los representantes comarcales en el fútbol sala, con un duro correctivo para el Lopera F.S., una derrota cruel del Beconet Bujalance en un partido absolutamente loco y un encuentro que no llegó a disputarse en Villa del Río, quedando todo pendiente de la resolución federativa.
El Patín Bar se muestra intratable ante el Lopera F.S. (4-0)
Derrota clara del Lopera F.S. en su visita a la pista del C.D. Patín Bar, en un partido correspondiente a la jornada 19 en el que el conjunto tosiriano fue superior desde los primeros compases.
El encuentro se puso cuesta arriba muy pronto para los loperanos. Apenas en el minuto 3, Álvaro López Valderas abrió el marcador, y solo cuatro minutos después José Manuel Marchal amplió la ventaja con el 2-0, castigando la falta de contundencia defensiva visitante. Con el marcador en contra y el ritmo del partido controlado por los locales, el Lopera trató de ajustarse antes del descanso, pero sin encontrar premio.
Tras el paso por vestuarios, el Patín Bar mantuvo la misma intensidad. Samuel Sánchez anotó el 3-0 en el minuto 23 y, ya mediada la segunda mitad, Eugenio Moya cerró el marcador en el 31’, certificando una victoria sólida y sin concesiones del segundo clasificado ante un Lopera que no pudo competir al nivel exigido.
Con este resultado, el Lopera F.S. se mantiene en la zona baja de la clasificación y deberá reaccionar cuanto antes para evitar complicaciones mayores en el tramo final del campeonato.
Derrota cruel del Beconet Bujalance en un partido de locura ante Imperio Los Rosales (5-6)
El Beconet Bujalance F.S. volvió a encontrarse con su particular bestia negra esta temporada, el Imperio Los Rosales, cayendo por 5-6 en el Pabellón Municipal Pepe Montalbán en un encuentro tan espectacular como doloroso, marcado por el uso constante del portero-jugador, las alternativas en el marcador y un desenlace que castigó en exceso el enorme esfuerzo del conjunto rojillo.
El partido comenzó con un Bujalance decidido a imponer su ritmo desde el primer minuto. La primera ocasión fue un aviso serio, con un disparo de Rafalillo que obligó a intervenir a Álex. A la siguiente no perdonó el ala-cierre rojillo, que tras un amago definió con un tiro ajustado para inaugurar el marcador. El dominio local se tradujo rápidamente en el 2-0, obra de Solano, que culminó una acción individual con un remate cruzado a la media vuelta cuando apenas se habían consumido cinco minutos de juego. El Imperio Los Rosales reaccionó de forma sorprendente y temprana, apostando por el juego de cinco ya en el minuto seis. La decisión pareció arriesgada, pero inicialmente fue castigada por el Bujalance. En una pérdida visitante, Dani Pineda aprovechó para anotar el 3-0 desde campo propio, lo que parecía encarrilar el choque de forma clara para los hombres de Lolo Vinos. Sin embargo, lejos de venirse abajo, el conjunto ceutí fue creciendo con el balón y encontrando espacios ante un partido que empezó a convertirse en un intercambio constante de golpes. Pogba recortó distancias rematando en el segundo palo y Marc volvió a castigar en una acción muy similar para colocar el 3-2. Cuando el descanso parecía llegar con ventaja local, Santaella apareció a falta de tres segundos para igualar el marcador, un golpe psicológico durísimo para los rojillos.
La segunda parte mantuvo la misma dinámica de tensión y vértigo. El Imperio salió de nuevo con portero-jugador buscando completar la remontada, pero el Bujalance supo resistir ese primer empuje y pasó a asumir la iniciativa con esa misma estrategia. Rafalillo estuvo muy cerca de devolver la ventaja, pero se encontró con la oposición del guardameta visitante. El equipo de Lolo Vinos fue tomando el control del partido, generando ocasiones claras, especialmente en un potente disparo de Solano que volvió a encontrar la respuesta de Álex. Sin embargo, en el saque de esquina posterior llegó uno de los momentos clave del encuentro: el portero del Imperio capturó el balón y, con la portería rojilla desguarnecida, anotó el 3-4 desde su propio campo, dando un nuevo giro al marcador. Lejos de rendirse, el Beconet Bujalance volvió a asumir riesgos con el juego de cinco y esta vez sí obtuvo premio. Solano firmó el empate y, poco después, culminó la remontada local con un auténtico trallazo que puso el 5-4 y levantó a la grada, cuando el partido entraba ya en su fase decisiva. Pero el Imperio Los Rosales volvió a demostrar una enorme fe y eficacia con el portero-jugador. Omar igualó nuevamente el choque y, poco después, Pogba anotó el definitivo 5-6, aprovechando una acción de desajuste defensivo que dejó sin respuesta al conjunto rojillo en los últimos minutos.
Una derrota extremadamente cruel para el Beconet Bujalance, que pagó caro el vértigo del partido y la enorme eficacia de su rival en los momentos clave. Un tropiezo que hace que el play-off se vaya a 10 puntos a falta de 8 partidos para el final del liga. Sin embargo, la Copa del Rey se queda aún a 1 punto, objetivo aún factible para los rojillos.
El Villa del Río Futsal, pendiente de resolución tras la no comparecencia del Grazalema
El Villa del Río Futsal no pudo disputar su compromiso liguero ante la U.D. Grazalema Zulema, después de que el conjunto gaditano no se presentara en el Pabellón Municipal Matías Prats alegando una avería en el autobús que debía trasladarlos hasta Córdoba.
El encuentro, correspondiente a una jornada clave en la lucha por la permanencia, quedó suspendido tras el tiempo de cortesía reglamentario, quedando reflejado todo en el acta arbitral. Desde el club villarrense se mostraron visiblemente contrariados, tanto por la interrupción del buen momento deportivo del equipo como por la pérdida de una jornada que se preveía especial, coincidiendo con la festividad del Día de Andalucía y con una gran respuesta esperada en las gradas.
Ahora será el Comité de Competición el que deba determinar si el partido se da por ganado al Villa del Río o si debe fijarse una nueva fecha para su disputa, quedando el desenlace en manos federativas. Mientras tanto, el equipo que dirige Javi Garrido deberá centrarse en el próximo compromiso liguero, a la espera de una resolución que puede resultar clave en la pelea por la salvación.