El Beconet Bujalance firmó una victoria de carácter ante el Malacitano Futsal (3-2) en un duelo intenso y lleno de alternativas, en el que los rojillos supieron reaccionar en los momentos clave para sumar tres puntos que mantienen viva la pelea por la Copa del Rey.
El encuentro arrancó con dominio local. El equipo de Lolo Vinos salió decidido a imponer su ritmo y pronto encontró recompensa. En el minuto 3, Rafalillo aprovechaba una acción a balón parado servida por Solano para adelantar a los bujalanceños. El propio Solano y el mencionado Rafalillo siguieron generando peligro, obligando al meta visitante a intervenir con frecuencia.
Sin embargo, el Malacitano no perdió la cara al partido y encontró el empate en el minuto 16, cuando Héctor conectó un potente disparo desde fuera del área imposible para Fran Navarro. Con el 1-1 se llegó al descanso, pese a que el Bujalance tuvo ocasiones para marcharse por delante.
Tras la reanudación, el choque se equilibró, aunque el control seguía siendo rojillo. Aun así, sería el conjunto malagueño el que golpearía primero en la segunda mitad. Caballero culminó una rápida contra en el minuto 30 para poner el 1-2, sorprendiendo a los locales.
La reacción del Bujalance fue inmediata y determinante. Apenas un minuto después, Solano sacó un zurdazo potente para devolver la igualdad (2-2), y sin tiempo para que el rival se reorganizara, Jesús Rodríguez culminó otra acción ofensiva en el 32’, nuevamente con asistencia de Solano, para firmar el 3-2 definitivo.
En el tramo final, el Malacitano apostó por el portero-jugador en busca del empate, pero sus opciones se vieron reducidas tras quedarse en inferioridad por doble amarilla a falta de dos minutos. El Bujalance, sólido en defensa, supo gestionar la ventaja hasta el final.
Más allá del triunfo, el resultado tuvo consecuencias directas en la clasificación: el Malacitano certifica su descenso a Tercera División, mientras que el Beconet Bujalance se queda a solo un punto de los puestos que dan acceso a la Copa del Rey.
Las cuentas son claras para la última jornada: los de Lolo Vinos deberán ganar en la complicada pista del líder y campeón, Atlético Mengíbar, y esperar que rivales directos como Granada y Jumilla no sumen de tres. Difícil, pero no imposible para un equipo que llega al desenlace con fe y argumentos.