El servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía se reanudó este martes, tras permanecer suspendido desde el pasado 18 de enero, cuando un accidente en Adamuz (Córdoba) provocó la muerte de 46 personas.
Durante la mañana, un tren que cubría el trayecto Madrid–Sevilla quedó momentáneamente detenido a la altura de Adamuz debido a una incidencia técnica, según informó El Confidencial. A bordo viajaban aproximadamente 320 pasajeros, que permanecieron en el convoy mientras se resolvía el problema de manera segura.
Fuentes de Adif explicaron que la detención se debió a la localización de una pieza suelta en un brazo de catenaria, y que la situación fue solucionada rápidamente. La parada preventiva tuvo una duración de 12 minutos, sin provocar retrasos significativos ni afectar al resto de circulaciones en la línea.
Esta medida se enmarca dentro de los protocolos de seguridad de Adif, garantizando que la reapertura de la línea se desarrollara con todas las precauciones necesarias tras el accidente de enero. El incidente demuestra la vigilancia y los controles que se aplican en la infraestructura ferroviaria para proteger a pasajeros y trabajadores.