El precio de los combustibles vuelve a tensionarse en las estaciones de servicio del Alto Guadalquivir, donde el diésel se acerca ya a la barrera de los 1,90 euros por litro en varios puntos de la comarca. La subida responde principalmente al encarecimiento del petróleo en los mercados internacionales, provocado por la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio y la incertidumbre sobre el suministro energético mundial.
Los datos recopilados este lunes en estaciones de municipios del Alto Guadalquivir reflejan una tendencia generalizada al alza en los precios del carburante.
El diésel se sitúa en torno a los 1,87 euros de media
El gasóleo A registra actualmente una media cercana a los 1,87 euros por litro en la comarca, con estaciones que ya superan esa cifra y se sitúan cerca de los 1,90 euros.
La gasolina de 95 octanos también mantiene una tendencia ascendente y ronda una media aproximada de 1,69 euros por litro, con diferencias puntuales entre estaciones que oscilan entre algo menos de 1,60 euros y más de 1,72 euros.
En el caso de los combustibles de gama superior, los precios son aún más elevados y se aproximan a los dos euros por litro, especialmente en el diésel de mayor calidad.
El conflicto en Oriente Medio presiona al alza el petróleo
Detrás de esta subida se encuentra el aumento del precio del petróleo en los mercados internacionales debido a la escalada de tensión en la región del Golfo Pérsico, una zona clave para el suministro energético mundial.
Las tensiones militares con Irán y la inestabilidad en el entorno del Estrecho de Ormuz han generado preocupación sobre posibles interrupciones en el transporte de crudo. Por esta ruta marítima circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo, lo que convierte cualquier incidente en un factor determinante para los mercados energéticos.
Ante el riesgo de problemas en el suministro, el precio del barril de petróleo ha superado nuevamente los 115 dólares, lo que provoca un efecto directo en los combustibles que finalmente llegan a las estaciones de servicio.
Impacto en zonas rurales
La subida del carburante tiene una especial repercusión en áreas rurales como el Alto Guadalquivir, donde el vehículo privado es fundamental para los desplazamientos diarios y para el desarrollo de numerosas actividades económicas.
Sectores como la agricultura, el transporte o el comercio dependen directamente del combustible, por lo que el encarecimiento del diésel y la gasolina supone un aumento inmediato de los costes para familias y profesionales.
Si la situación internacional continúa deteriorándose, los analistas energéticos advierten de que el precio del combustible podría seguir subiendo en las próximas semanas y acercarse nuevamente a la barrera de los dos euros por litro.