La investigación judicial del accidente ferroviario de Adamuz, en el que fallecieron 46 personas y más de 120 resultaron heridas, suma un nuevo episodio tras la solicitud de recusación de uno de los peritos designados.
Una de las supervivientes ha presentado un escrito ante el Tribunal de Instancia de Montoro, que instruye la causa, en el que pide la retirada de uno de los tres ingenieros nombrados para elaborar el informe técnico clave sobre las causas del siniestro.
Según recoge el documento, el perito cuestionado es socio director de una entidad que realiza trabajos de peritaje y certificación en proyectos de infraestructuras. Entre ellos, figura su participación en actuaciones relacionadas con los accesos ferroviarios a la terminal de contenedores de Cádiz, una obra adjudicada a Ferrovial.
La representación legal de la afectada subraya que esta empresa formó parte de la unión temporal de empresas (UTE) que ejecutó la reforma del tramo ferroviario de Adamuz meses antes del accidente. Por ello, considera que podría existir una vinculación indirecta que comprometa la necesaria imparcialidad del peritaje.
En este sentido, solicita la revocación del nombramiento y la designación de un nuevo perito que asuma sus funciones, con el objetivo de garantizar “la absoluta independencia” del informe que debe esclarecer lo ocurrido.
Cabe recordar que los tres peritos fueron designados recientemente por el juzgado y estaban citados para aceptar el cargo y recibir la documentación del procedimiento, paso previo al inicio de los trabajos técnicos.
Esta petición se produce en un momento clave de la instrucción, ya que el informe pericial se considera determinante para esclarecer las causas del accidente y depurar posibles responsabilidades.