La entrada en vigor de la rebaja del IVA del combustible, que ha pasado del 21 % al 10 % según el decreto publicado en el Boletín Oficial del Estado, ya se refleja en los surtidores de Córdoba y en municipios del Alto Guadalquivir, justo a tiempo para los desplazamientos de Semana Santa. Desde el domingo 22 de marzo, los precios de la gasolina y del diésel han descendido hasta 30 céntimos por litro, ofreciendo un respiro a los conductores y familias que llenan el depósito antes de emprender sus viajes.
Según los últimos datos del Geoportal de Hidrocarburos del Ministerio de Transición Ecológica, el precio medio del litro de gasolina 95 en Córdoba capital ha pasado de 1,80 € el viernes anterior a 1,68 € este lunes, mientras que el diésel se sitúa en 1,86 €, frente a los 1,94 € de hace pocos días. En la comarca del Alto Guadalquivir, los precios presentan ligeras variaciones según el municipio, pero reflejan la misma tendencia de contención: en Montoro, por ejemplo, la gasolina 95 se mueve entre 1,50 € y 1,67 €, y el diésel entre 1,77 € y 1,87 €. En Villa del Río, los precios del litro de gasolina 95 rondan los 1,57 €, mientras que el diésel alcanza los 1,87 €. En Bujalance, el coste del litro de gasolina 95 está en torno a 1,72 €, con el diésel ligeramente superior, cercano a 1,87 €, y en Adamuz y El Carpio se observan valores similares, con diferencias de pocos céntimos entre estaciones de cada localidad.
Estas bajadas se producen pese a que el barril de petróleo sigue cotizando por encima de los 108 dólares, lo que evidencia el impacto directo de las medidas fiscales sobre el consumidor. El ahorro medio por depósito completo se estima en unos 20 €, un alivio especialmente relevante para los conductores que se desplazan durante los días de mayor tráfico, desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección.
Los expertos recuerdan que la evolución futura de los precios dependerá de factores internacionales, como la situación geopolítica en Oriente Próximo y el estrecho de Ormuz, así como de la volatilidad en los mercados energéticos. Aun así, esta reducción llega en un momento estratégico, facilitando la movilidad y mitigando el impacto económico en plena temporada vacacional.
El Gobierno ha insistido en la importancia de garantizar que la reducción del IVA se traslade efectivamente a los precios de venta, supervisando el cumplimiento en los surtidores para que los hogares y profesionales perciban el ahorro real. La medida, además de generar un alivio económico inmediato, refuerza la capacidad de los ciudadanos para planificar sus viajes y desplazamientos durante la Semana Santa, con mayor control sobre el gasto en combustible.