El Carnaval de El Carpio encara la edición de este año con un cambio significativo en su planteamiento organizativo. La Asociación Carnavalesca José Herrera “Pepito” ha decidido poner en pausa el concurso abierto de agrupaciones y mantener únicamente el certamen local, una medida que busca “reforzar la esencia del carnaval y evitar que pierda la calidad y la magia que siempre lo han caracterizado”, según ha explicado Pablo Herrera Rodríguez, uno de los principales responsables de la organización.
Herrera señala que el concurso abierto había completado “un ciclo muy positivo”, consolidándose como un referente provincial por el nivel de las agrupaciones participantes. “Por El Carpio han pasado grupos que luego han ganado en Córdoba, lo que dice mucho del prestigio que alcanzó el certamen”, recuerda. No obstante, la progresiva reducción del número de agrupaciones, tanto en el municipio como en el conjunto de la provincia, ha sido determinante para tomar esta decisión. “Incluso los grupos punteros de la capital no salen este año, y no queríamos que el concurso se resintiera”, apunta.

Lejos de suponer un retroceso, desde la asociación insisten en que el carnaval “sigue muy vivo”. “Esto no es una despedida, es un punto y aparte; quién sabe si en el futuro podremos retomarlo”, afirma Herrera, quien subraya que la programación mantiene una clara apuesta por la calidad, con actuaciones de agrupaciones llegadas desde Cádiz, pasacalles, premios y diversas novedades que se irán anunciando.
Uno de los objetivos de esta nueva etapa es reforzar la participación local y animar a que surjan nuevas agrupaciones. “Hubo una época en la que El Carpio tenía siete u ocho grupos; recuperar algo parecido sería precioso”, señala el organizador, convencido de que el concurso local, que alcanza su 37ª edición, es una herramienta fundamental para mantener viva la tradición carnavalesca.
El carnaval carpeño conservará además algunos de sus elementos más emblemáticos. Entre ellos, el Entierro del Galgo, que volverá a cerrar las fiestas y que, en palabras de Herrera, “forma parte ya de la identidad del carnaval”. También regresará la carpa instalada en la Plaza de la Constitución, concebida como un espacio de encuentro que “da mucho ambiente no solo a los aficionados al carnaval, sino a todo el pueblo y a quienes nos visitan”.

En cuanto al espíritu de la fiesta, Herrera defiende el papel del carnaval como espacio de crítica y libertad de expresión. “Es la fiesta de la libertad; mientras se haga con humor y sin sobrepasar ciertos límites, la gente suele entenderlo bien”, afirma, convencido de que la actualidad ofrece “mucho material” para que las agrupaciones locales demuestren su ingenio tanto en el escenario como en la calle.
El programa se desarrollará a lo largo de dos semanas intensas. El viernes 6 de febrero se dará el pistoletazo de salida con actividades nocturnas; el sábado 7 se celebrará el pasacalles infantil, que incluirá novedades, y por la noche actuará una agrupación de Cádiz en la carpa, con entrada gratuita. Tras varios días de talleres y propuestas culturales, el viernes 13 tendrá lugar el concurso local, mientras que el sábado 14 se celebrará el gran pasacalles general, seguido de la entrega de premios y una fiesta en la caseta municipal. El domingo 15, el Entierro del Galgo pondrá el broche final.
Desde la Asociación Carnavalesca José Herrera “Pepito” se ha querido destacar que el éxito del carnaval “es cosa de todos”. “Del pueblo, de quien se disfraza, de las agrupaciones, de las charangas y batucadas, y también de Protección Civil, la seguridad y el Ayuntamiento, que apuesta cada año por esta fiesta”, concluye Herrera.
Con este enfoque, El Carpio afronta su carnaval reafirmando su compromiso con una celebración participativa, cercana y fiel a sus raíces, en la que el protagonismo vuelve a situarse en el talento local y en la implicación del municipio.