Los usuarios de patinetes eléctricos, ciclistas, motoristas y conductores del Alto Guadalquivir tendrán que adaptarse a una serie de cambios importantes en las normas de circulación que entrarán en vigor el próximo 1 de octubre de 2026. La reforma del Reglamento General de Circulación aprobada por el Gobierno busca reforzar la seguridad vial y proteger a los usuarios más vulnerables de las carreteras y calles.
Uno de los cambios más destacados afecta a los patinetes eléctricos, cada vez más presentes en municipios como Villa del Río, Montoro, Bujalance, El Carpio o Adamuz. A partir de octubre, la edad mínima para conducir estos vehículos será de 15 años y será obligatorio utilizar casco de protección. También deberán portar elementos reflectantes durante la noche o cuando haya poca visibilidad.
Más protección para los ciclistas en vías urbanas
La nueva normativa también tendrá repercusión para los numerosos aficionados al ciclismo que recorren habitualmente las carreteras de la comarca. Los conductores que adelanten a una bicicleta deberán reducir su velocidad en al menos 20 kilómetros por hora respecto al límite permitido y mantener una distancia mínima de 1,5 metros.
Además, en carreteras con más de un carril por sentido estarán obligados a ocupar completamente el carril contiguo para realizar el adelantamiento. Se trata de una medida que busca incrementar la seguridad en vías frecuentadas por grupos ciclistas durante los fines de semana.
Los motoristas tampoco quedan al margen de los cambios. La normativa establece la obligación de utilizar calzado cerrado en todo tipo de vías y permitirá circular por el arcén derecho en situaciones de retención, siempre sin superar los 30 kilómetros por hora.
Adiós a las excepciones del cinturón
Otra de las novedades afecta al uso del cinturón de seguridad. Desaparecen las exenciones que hasta ahora beneficiaban a taxistas, repartidores y conductores de vehículos de enseñanza, que deberán utilizarlo de forma obligatoria.

También se refuerzan las medidas de protección para peatones. Quienes caminen por vías interurbanas durante la noche o en condiciones de escasa visibilidad deberán llevar elementos reflectantes para facilitar su detección por parte de los conductores.
La mayoría de las novedades entrarán en vigor el 1 de octubre de 2026, aunque algunas obligaciones técnicas tendrán periodos de adaptación más amplios. La reforma afectará directamente a miles de vecinos del Alto Guadalquivir, en una comarca donde conviven diariamente tráfico urbano, desplazamientos por carretera y una creciente utilización de medios de transporte alternativos como la bicicleta y el patinete eléctrico.