Las multas de verano que casi nadie conoce: una puede costarte 500 euros por un simple gesto

Conducir con chanclas, sacar el brazo por la ventanilla o reservar una sombrilla en la playa antes de tiempo son algunas de las situaciones que pueden acabar en sanción

27 de julio de 2026 a las 13:55h
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En la playa también existen normas que muchos desconocen
En la playa también existen normas que muchos desconocen

Cada verano vuelven las mismas dudas. ¿Es ilegal conducir con chanclas? ¿Pueden multarme por ir sin camiseta? ¿Está permitido dormir en la playa? Lo cierto es que, más allá de las infracciones más conocidas como el exceso de velocidad, el uso del móvil o conducir bajo los efectos del alcohol, existen otras conductas mucho menos conocidas que pueden terminar con una sanción.

En algunos casos, la multa no responde a una prohibición expresa, sino a que el agente considere que esa conducta compromete la seguridad vial. En otros, especialmente en las playas, todo depende de las ordenanzas aprobadas por cada ayuntamiento.

Al volante: cuidado con algunos gestos que parecen inofensivos

Uno de los ejemplos más conocidos es el de conducir con chanclas. La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda que no está prohibido ni por la Ley de Tráfico ni por el Reglamento General de Circulación. Sin embargo, el artículo 18.1 de este último establece que el conductor debe mantener en todo momento la libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente durante la conducción.

Esto significa que, si un agente considera que el calzado dificulta el manejo de los pedales o reduce el control del vehículo, podrá denunciar al conductor. Según la revista de la DGT, la sanción puede alcanzar los 80 euros. El mismo criterio puede aplicarse a conducir descalzo o con un calzado que dificulte el manejo del vehículo, como unos tacones.

Algo parecido sucede con conducir sin camiseta. No existe una norma que lo prohíba expresamente, pero si el agente entiende que limita la movilidad del conductor o compromete la seguridad, también puede formular una denuncia.

Tampoco conviene comer, beber, maquillarse o afeitarse mientras se conduce. Estas acciones pueden ser consideradas distracciones al volante si afectan a la atención necesaria para conducir con seguridad. En esos casos, las sanciones pueden alcanzar los 200 euros e incluso conllevar la pérdida de puntos del permiso de conducir cuando se considere una conducción negligente.

Otro gesto muy habitual en verano es sacar el brazo o el codo por la ventanilla para aliviar el calor. Aunque tampoco existe una prohibición específica, el agente puede sancionar esta conducta si considera que disminuye el control del vehículo.

Sacar el codo o el brazo por la ventanilla también puede acarrear sanción.
Sacar el codo o el brazo por la ventanilla también puede acarrear sanción. -

Además, circular con la matrícula tan sucia que impida identificar correctamente el vehículo puede acarrear multas de hasta 200 euros, mientras que hacer un uso indebido del claxon, por ejemplo para saludar o mostrar impaciencia, también puede ser motivo de sanción.

Entre todas ellas, una de las infracciones más castigadas sigue siendo arrojar una colilla por la ventanilla. Debido al elevado riesgo de provocar incendios, especialmente durante el verano, esta conducta está sancionada con 500 euros y la retirada de seis puntos del permiso de conducir.

En la playa también existen normas que muchos desconocen

Las sanciones no terminan cuando se aparca el coche. Cada ayuntamiento regula el uso de sus playas mediante ordenanzas municipales, por lo que las prohibiciones pueden variar de un municipio a otro.

Entre las más habituales se encuentran reservar sitio colocando sombrillas o sillas antes del horario permitido, una práctica que algunos municipios sancionan para evitar la ocupación anticipada del espacio.

También es frecuente que esté prohibido acampar o dormir en la playa, realizar barbacoas o encender fuego, acceder con mascotas fuera de las zonas o los horarios autorizados, utilizar jabón o champú en las duchas públicas o fumar en aquellas playas declaradas libres de humo.

Las cuantías dependen de cada ayuntamiento, pero pueden oscilar desde 60 euros hasta más de 3.000 euros, según la gravedad de la infracción y la normativa municipal.

Por ello, antes de iniciar un viaje o disfrutar de una jornada junto al mar, conviene recordar que muchos de estos gestos cotidianos pueden acabar convirtiéndose en una multa inesperada. Conocer la normativa y prestar atención a la señalización sigue siendo la mejor forma de evitar que las vacaciones terminen con un disgusto.

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