La Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía ha activado un dispositivo de 120 trampas distribuidas por todo el territorio andaluz para el seguimiento y control del mosquito transmisor del virus del Nilo Occidental (VNO), un sistema que forma parte del programa anual de vigilancia entomológica y epidemiológica en la comunidad.
Según los primeros datos analizados, todas las capturas realizadas hasta el momento han resultado negativas para la circulación del virus, lo que indica, por ahora, ausencia de detección en los muestreos iniciales de la temporada.
La red de vigilancia se complementa con información procedente de otras instituciones, como diputaciones provinciales y el CSIC, alcanzando cerca de 215 puntos de control en Andalucía, lo que permite a las autoridades sanitarias ajustar los niveles de riesgo y activar medidas preventivas en caso de detección del virus.
Vigilancia en el Alto Guadalquivir
En el caso del territorio del Alto Guadalquivir cordobés, los municipios se encuentran actualmente en nivel de riesgo medio, dentro de la clasificación establecida por el programa autonómico de vigilancia.
Sin embargo, la situación es especialmente relevante en el municipio de Lopera, que se mantiene en nivel de riesgo alto, lo que implica un refuerzo de las medidas de seguimiento y control por parte de los equipos de Salud Pública.
Este sistema de vigilancia se centra en el control de mosquitos del género Culex, principalmente Culex pipiens y Culex perexiguus, especies responsables de la transmisión del virus en humanos y animales.
Refuerzo de la vigilancia y control
El programa autonómico incluye también la monitorización de aves y équidos, así como la vigilancia epidemiológica en humanos, con especial atención a posibles casos neurológicos o formas graves de infección.
Además, la Consejería ha desplegado más de 400 agentes de Salud Pública en toda Andalucía para apoyar a los ayuntamientos en la elaboración de planes municipales de control de plagas.
En la presente campaña, un total de 117 municipios andaluces se encuentran en nivel alto, mientras que 302 están en nivel medio y 366 en nivel bajo, lo que refleja un escenario de vigilancia extendida tras la experiencia de años anteriores.
Situación bajo control, pero con densidades crecientes
Aunque no se ha diagnosticado ningún caso de fiebre del Nilo Occidental en humanos en lo que va de año en Andalucía, los últimos informes sí reflejan un incremento progresivo de la densidad de mosquitos en determinadas zonas, especialmente en la provincia de Sevilla y puntos concretos de Córdoba.
En algunos focos se han registrado capturas de más de 1.000 ejemplares, lo que se considera una densidad alta, mientras que otras áreas del litoral y del interior andaluz presentan niveles moderados o bajos.
En el Alto Guadalquivir, la vigilancia se mantiene activa ante la posibilidad de cambios en la evolución de la población de mosquitos durante los meses de mayor riesgo.
Un programa consolidado de prevención
El Programa de Vigilancia y Control Integral del Virus del Nilo Occidental se ha consolidado como una herramienta clave de salud pública en Andalucía, incorporando análisis genómicos, estudios de laboratorio ampliados y una coordinación reforzada entre administraciones sanitarias, ambientales y agrícolas.
El objetivo es anticipar la circulación del virus y minimizar el riesgo de transmisión, especialmente en zonas rurales y áreas próximas a humedales o cauces fluviales, donde la presencia de vectores es mayor.