El pleno ordinario del Ayuntamiento de El Carpio celebrado este miércoles 29 de octubre quedó marcado por la salida del grupo municipal socialista, que abandonó la sesión tras pedir a la alcaldesa accidental, Vanessa Mariscal (PP), que pidiera disculpas públicas por unas manifestaciones realizadas en el pleno anterior.
La sesión comenzó con normalidad, con la alcaldesa explicando los motivos por los que el pleno se celebraba en segunda convocatoria, debido a la ausencia por motivos laborales de dos concejales del equipo de gobierno. Antes de la aprobación del acta del pleno del 30 de septiembre, el portavoz del PSOE, Antonio Mejías, tomó la palabra para solicitar que Mariscal rectificara sus palabras hacia la edil socialista Desirée Benavides, al considerar que constituyeron un ataque personal.
Mariscal rechazó la petición y negó haber faltado al respeto a ningún miembro de la corporación, afirmando que ella misma ha sido objeto de descalificaciones en plenos anteriores. El intercambio derivó en un cruce de acusaciones entre ambas partes sobre episodios de mandatos previos y alusiones personales.
La portavoz de Izquierda Unida, Pamela Sánchez, intervino para pedir que su grupo quedara al margen del conflicto y que la sesión continuara con el orden del día. Finalmente, y ante la negativa de la alcaldesa a disculparse, el grupo socialista abandonó el salón de plenos.

Tras su marcha, el concejal de Izquierda Unida, Francisco Ángel Sánchez, apeló a mantener el respeto institucional y a ceñirse al reglamento para evitar que los debates se desvíen del orden establecido. La sesión continuó sin la presencia del PSOE.
El origen del desacuerdo se remonta al pleno del 30 de septiembre, cuando el PSOE denunció públicamente, a través de sus redes sociales, que la alcaldesa accidental “arremetió” contra la concejala Benavides, calificando el episodio de “vergonzoso” y exigiendo una disculpa pública.