La Diputación de Córdoba, a través del Instituto Provincial de Bienestar Social (IPBS), está prestando atención psicológica a los vecinos y vecinas de Adamuz tras el grave accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo, con especial atención a las personas que participaron de forma directa en las labores de ayuda y asistencia a las víctimas.
La delegada de Derechos Sociales de la Diputación y presidenta del IPBS, Irene Aguilera, se ha desplazado hasta la localidad para informar, junto al alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Serrano, de las medidas de apoyo emocional puestas a disposición de la población. Aguilera ha subrayado que, aunque las secuelas físicas “se van superando con el tiempo”, es fundamental atender el impacto emocional de unos hechos “duros y difíciles”, asegurando que los vecinos “pueden contar con nuestros profesionales para sacar fuera todo lo que han vivido”.
Según ha explicado, el objetivo de esta intervención es ayudar a la población a identificar qué reacciones emocionales son normales tras una situación traumática y cuáles pueden requerir atención especializada. En este sentido, se celebrará una sesión grupal informativa para orientar a los vecinos sobre los llamados signos de alarma y el momento adecuado para solicitar ayuda psicológica. “Se trata de normalizar determinadas reacciones del día a día y, al mismo tiempo, facilitar herramientas para canalizar adecuadamente lo vivido”, ha indicado.

Aguilera ha destacado además el comportamiento ejemplar de Adamuz durante los momentos más críticos del accidente, calificando a la población como “un ejemplo para Córdoba, Andalucía y España”, y ha reafirmado el compromiso de la Diputación de acompañar al municipio en el proceso de recuperación emocional.
Por su parte, el alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno, ha agradecido el respaldo institucional y ha recordado que la atención psicológica está disponible para todo el municipio gracias a la colaboración del IPBS, Psicólogos sin Fronteras y Cruz Roja. Serrano ha detallado que la asistencia se está prestando por dos vías: atención individual y familiar, y sesiones grupales, una de las cuales se celebrará en la tarde de hoy. Asimismo, ha animado a los vecinos a solicitar ayuda profesional si lo necesitan, recalcando que “para sanar las heridas mentales es imprescindible contar con especialistas”.
El programa de intervención psicológica del IPBS se inició en los días posteriores al accidente con la distribución de una guía profesional en los centros educativos del municipio, destinada a orientar al profesorado sobre cómo abordar la situación con el alumnado. A esta medida se suma ahora la atención directa a la población general y la intervención grupal.
Además, la Diputación de Córdoba ha colaborado en la atención a los familiares de las víctimas mediante la integración de psicólogos del IPBS en equipos multidisciplinares junto a profesionales del Colegio Oficial de Psicología y Cruz Roja. En total, se ha puesto a disposición de este dispositivo un equipo de ocho psicólogos especializados en duelo y emergencias, que han acompañado a las familias desde el mismo día del accidente.