Se cumplen ya 24 horas desde que un hombre se precipitara al vacío al anochecer desde el Puente Romano de Montoro, cayendo al cauce del río Guadalquivir, sin que hasta el momento haya podido ser localizado.
El suceso, que tuvo lugar en la tarde del lunes, activó de inmediato a los servicios de emergencia después de que varios testigos alertaran de la situación. Desde el primer instante, efectivos de la Policía Local y equipos sanitarios trataron de auxiliar al hombre, aunque finalmente se precipitó al río, iniciándose un amplio operativo de búsqueda.
Según la información trasladada por fuentes municipales, se trata de un varón de 31 años, y desde entonces las labores de rastreo han sido constantes y altamente coordinadas. En el dispositivo participan efectivos de la Policía Local, la Guardia Civil, los Bomberos del Consorcio Provincial y voluntarios de Protección Civil, que han trabajado de manera ininterrumpida en distintas fases del operativo.
Durante la noche posterior al suceso, los bomberos llegaron a sumergirse en el río en varias ocasiones, prolongando sus trabajos hasta bien entrada la madrugada pese a la escasa visibilidad y la complejidad de las condiciones. A lo largo de la jornada siguiente, el dispositivo ha incorporado medios tecnológicos para reforzar la búsqueda, incluyendo drones operados tanto por los Bomberos como por el equipo PEGASO de la Guardia Civil, que han sobrevolado la zona de forma continuada.
En la mañana de este martes, el operativo se ha visto reforzado con la incorporación de un helicóptero de la Guardia Civil, así como con la intervención del grupo especializado de actividades subacuáticas (GEAS), que ha trabajado junto a otros efectivos rastreando distintos tramos del río con técnicas específicas.
Tras una jornada marcada por la intensidad de los trabajos y la coordinación entre los distintos equipos, el dispositivo ha dado por finalizadas las labores al caer la noche, con la previsión de retomar la búsqueda a primera hora del día siguiente por parte del equipo GEAS.