La Unión Provincial de CCOO de Córdoba ha valorado los datos del Índice de Precios al Consumo (IPC) correspondientes al mes de mayo, considerando que la estabilidad de los precios registrada durante ese periodo pone de manifiesto las dificultades económicas que atraviesan muchas familias para llegar a fin de mes.
La secretaria general de CCOO de Córdoba, Marina Borrego, sostiene que el hecho de que los precios permanecieran prácticamente invariables durante un mes tradicionalmente marcado por una intensa actividad económica y festiva en la capital cordobesa constituye un indicador de la pérdida de capacidad adquisitiva de los hogares.
Según explica la organización sindical, durante mayo se compensaron las subidas experimentadas en ámbitos como la vivienda, los servicios del hogar, la sanidad o el vestido con descensos en otros grupos de consumo como la alimentación o el transporte, dando como resultado una evolución prácticamente plana del IPC.
Sin embargo, para CCOO esta situación no debe interpretarse de manera positiva. El sindicato considera que la estabilidad de los precios responde en buena medida a una menor capacidad de gasto de las familias, condicionadas por unos salarios que, a su juicio, siguen siendo insuficientes para afrontar el incremento acumulado del coste de la vida.
Marina Borrego critica además la actitud de determinados sectores empresariales en las negociaciones colectivas, al considerar que las mejoras salariales que se plantean continúan siendo insuficientes para compensar la pérdida de poder adquisitivo acumulada por los trabajadores.
La responsable sindical advierte de que mantener salarios bajos puede acabar teniendo consecuencias negativas para la economía en su conjunto, ya que una reducción del consumo repercute directamente sobre la actividad empresarial y comercial.
En este sentido, CCOO defiende la necesidad de impulsar incrementos salariales que permitan mejorar la capacidad de compra de las familias, fortalecer las cotizaciones sociales y contribuir al dinamismo económico de la provincia.
Para la organización sindical, los buenos indicadores macroeconómicos deben trasladarse también a la economía cotidiana de los trabajadores y trabajadoras, garantizando que el crecimiento económico tenga un reflejo real en las condiciones de vida de la ciudadanía.